La ceremonia del teatro sería un acto estéril si no fuera por la memoria. El hecho escénico solo es válido si su ritual sirve para recordar y convertir el pasado en un mecanismo de salvación, en una herramienta capaz de exorcizar lo que algún día sufrimos. El presente, entonces, siempre cargado de impaciencia, muestra su cara liberadora.

Liebestod

Autora y directora: Angélica Liddell. Intérpretes: Angélica Liddell, Borja López, Gumersido Puche. Teatros del Canal. Madrid. Estreno: 9 oviembre

Villa

Dirección y dramaturgia: Guillermo Calderón. Intérpretes: Francisca Lewin, Macarena Zamudio, Carla Romero. Teatros del Canal. Estreno: 10 de noviembre

Experiencia II

Autor: David Foster Wallace. Director: Daniel Veronese. Intérpretes: Marcelo Subiotto y Luis Ziembrowski. Condeduque. Madrid. Estreno: 10 noviembre

Una casa en la montaña

Dirección: Albert Boronat. Intérpretes: Javier Beltrán, Sergi Torrecilla, Albert Boronat. Círculo de Bellas Artes. Madrid. Estreno: 11 noviembre

Como en los cuatro montajes que abren el Festival de Otoño de Madrid, que ponen su acento en una herida abierta en canal. Angélica Liddell (Figueres, 1966) aborda en Liebestod, presentado en Aviñón en 2021, la capacidad de redención de eros y tánatos. Inspirada por la figura del torero Juan Belmonte y por la historia de Tristán e Isolda de Wagner, la autora de Una costilla sobre la mesa, fiel a sí misma, recorre sin filtros sus abismos a través de una puesta en escena cruda y misteriosa, apasionada y espiritual. ¿El resultado? Ovaciones en ciudades como París, Berlín, Bruselas, Praga, Lausana, Barcelona y Estocolmo.

El director y actor Guillermo Calderón (Santiago de Chile, 1971) apunta a la memoria colectiva, en concreto a la larga y sangrienta dictadura de Pinochet con Villa. Tres mujeres se encargan de exponer lo que en muchas ocasiones no se quiere oír de aquella amarga experiencia a través de un coloquio poético que exprime el texto a un ritmo impulsivo, capaz de hacer arder el cuerpo y las palabras de sus intérpretes. ¿Qué hacer con Villa Grimaldi, símbolo de la represión? ¿Reconstruirla o hacer un museo? Calderón afronta sin miedo una cicatriz que no termina de cauterizar.

Dentro de sus piezas Experiencias Veronese, el director argentino, siguiendo los principios de su celebrada sala Timbre 4, trae al certamen madrileño la segunda entrega, subtitulada como Encuentros breves con hombres repulsivos. El talento, la ironía y la sutil profundidad de Veronese y de David Foster Wallace se filtran solo con la presencia de dos actores (Subiotto y Ziembrowski), dos sillas y una mesa. Solo. La obra intenta desentrañar la condición masculina contemporánea y da cuenta de la condescendencia, la intimidación, el egoísmo recalcitrante y las pequeñas (y grandes) violencias a las que las mujeres son sometidas.

[En la consulta del dr Veronese]

Albert Boronat (Comarruga, Tarragona, 1977) se zambulle en el presente desde Una casa en la montaña, un encuentro entre un dramaturgo, dos actores y 20 personas que integran el público, en realidad invitados a una actuación repleta de drama, poesía, ciencia-ficción, filosofía, tiempo... y Wittgenstein. Sí, el autor de Tractatus da pie al tema principal de la propuesta: el lenguaje. La verdad de las palabras, a escena en el CBA.