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James Gunn, tras triunfar con la saga de Guardianes de la Galaxia, fue el elegido por DC para reinventar su universo cinematográfico, tras un oscuro acercamiento a sus personajes de la mano del intenso Zack Snyder que polarizó demasiado a los fans

La llegada de Gunn suponía una apuesta por el tono desenfadado que el director había mostrado en Marvel con Star-lord, Rocket, Groot y compañía: historias emocionantes y divertidas, con un toque irreverente, y personajes carismáticos y entrañables.

La primera piedra de esta nueva catedral superheroica fue Superman (2025), que dirigió y escribió el propio Gunn. La película cumplía en gran medida las expectativas, con un Hombre de Acero encantador y vulnerable, muy alejado del semidiós torturado de Snyder.

La película era, además, un entretenimiento muy solvente, que no daba respiro, y con un punto extravagante que la diferenciaba de las fotocopias de la competencia y la convertían en algo más que en un regreso al Superman luminoso de Richard Donner.

Que el tira y afloja de un diálogo entre el héroe alado de David Corenswet y la Lois Lane de Rachel Brosnahan estuviera más cuidado que la mayoría de las escenas de acción, hablaba muy bien del enfoque que buscaba Gunn para estos filmes.

De hecho, Gunn no se cansó de asegurar que su estrategia para crear un Universo DC sólido consistía en volcarse en los guiones de cada entrega. “La industria del cine no está muriendo porque la gente no quiera ver películas, ni porque las televisiones domésticas sean hoy tan buenas”, afirmaba el cineasta. “La razón número uno es que se están haciendo las películas sin tener un guion terminado”.

Pues esa es justo la sensación que da la segunda película de este nuevo Universo DC, Supergirl: la de que el guion de Ana Nogueira es lo que menos se ha cuidado.

Se trata de una historia de venganza absolutamente plana, plagada de deus ex-machina (el planeta con dos soles), de casualidades convenientes (¿no es curioso que los malos elijan la nave de Supergirl para huir del planeta?), de situaciones hipermanidas y personajes intercambiables con cualquier otra space-opera poco inspirada.

La película nos presenta a la prima de Superman, Kara Zor-El (Milly Alcock), como una heroína kriptoniana incapaz de conectar con su lado humano y de demostrar cualquier tipo de empatía. Aunque el Hombre de Acero trata de convencerla para que regrese a Metrópolis, ella prefiere estar en sistemas de sol rojo donde sus poderes se atenúan y puede emborracharse a base de whisky en tugurios de mala muerte.

Milly Alcock, junto a Krypto, en 'Supergirl'

En una de esas noches de intoxicación etílica, se cruza en su camino una niña que busca vengar la muerte de su familia a manos de unos forajidos intergalácticos. Supergirl, a regañadientes, acabará echándole una mano, y eso provocará que su perrito Krypto -gran robaescenas de Superman- sea envenenado por los malhechores. Para salvarlo, nuestra protagonista tendrá que perseguirlos por toda la galaxia para hacerse con el antídoto.

El diseño de arte (planetas, alienígenas, naves…), las escenas de acción, los diálogos, el clímax, el sonrojante flashback en Krypton… Todo es más o menos decepcionante, acabando la película por asemejarse a cualquiera de los episodios más mediocres de Marvel. Parece mentira que tras la cámara se sitúe Craig Gillespie, quien hasta la fecha había entregado películas siempre interesantes, como Yo, Tonya (2017) o Cruella (2021).

Al menos Milly Alcock, a la que conocemos de La casa del dragón, es una convincente Supergirl con un toque gamberro y punk. Aunque lo más destacado es el Lobo de Jason Momoa, quien quizá hubiese sido una mejor apuesta para la segunda entrega del Universo DC.

Un universo que, por cierto, queda bastante tocado, pues Superman tampoco alcanzó en taquilla resultados estratosféricos y cuesta imaginar que esta película vaya a arrastrar a muchos espectadores a las salas.

El plan de James Gunn, a las primeras de cambio, muestra sus primeras grietas. Veremos si es capaz de reconducir el proyecto, pero tiene mala pinta.

Supergirl

Dirección: Craig Gillespie

Guion: Ana Nogueira

Intérpretes: Milly Alcock, Matthias Schoenaerts, Eve Ridley, Jason Momoa, David Krumholtz, Emily Beecham, David Corenswet

Año: 2026

Estreno: 26 de junio