En Hollywood ya no saben qué hacer y, aunque nadie lo había pedido, regresa He-Man. El caballero de rubia melena, músculos de acero y cuerpo aceitoso, perpetuamente enfrentado al malvado Skeletor por el control de Eternia, su edén perdido, nunca ha pretendido ser Shakespeare. He-Man y los Masters del Universo tampoco.
Tras el enorme éxito de Barbie, Mattel apuesta por revitalizar en pantalla unos juguetes que encandilaron a los niños de los años 80. Mezcla de imaginario medieval y ciencia ficción retrofuturista, la franquicia ya había dado lugar a una popular serie de animación y a una película estrenada en 1987 que fue un fiasco en taquilla y se quedó sin secuela.
Protagonizada por Dolph Lundgren en versión He-Man hortera, aquella cinta hará las delicias de los amantes del kitsch. Quizá su defecto fue ser demasiado ochentera en un tiempo en el que los nuevos aires indies de los 90 ya asomaban la cabeza.
Lundgren aparece ahora en un simpático cameo en una producción que poco tiene que ver con aquella. Si el personaje de Lundgren era tan exageradamente “macho” que rozaba la autoparodia, el nuevo He-Man, interpretado por Nicolas Galitzine, es justo lo contrario: tierno, sensible, atormentado y un poco moñas incluso, con todo mi respeto a lo moñas.
Planteada como un delirio psicotrónico que celebra sin complejos el legado del blockbuster testosterónico de los 80, pero incorporando una sensibilidad contemporánea e incluso un cierto aire queer, lo mejor de He-Man y los Masters del Universo es que resulta genuinamente divertida.
Héroe atormentado
La historia dedica bastante tiempo a la vida del héroe en la Tierra antes de asumir plenamente su identidad como príncipe Adam. Lo conocemos como un joven aparentemente sin familia, acompañado únicamente por un compañero de piso aficionado a las telenovelas, que trabaja en recursos humanos y destaca por su empatía y su capacidad para resolver conflictos por las buenas. Un tipo algo pardillo, obsesionado con regresar a Eternia, el planeta del que fue expulsado años atrás por el malvado Skeletor, interpretado con entusiasmo por Jared Leto.
El prólogo plantea el núcleo del conflicto. El pequeño Adam se aburre entrenando con la espada y prefiere hacer el indio. Su padre lo reprende: "Tienes que ser duro". Ya saben: la masculinidad tóxica. El asunto es que, para recuperar su mundo, Adam tendrá que enfrentarse precisamente a aquello de lo que huía: combatir a su archienemigo, empuñar la espada de Grayskull y convertirse en el héroe musculado que todos recuerdan. El paralelismo con la leyenda del rey Arturo resulta evidente.
Dirigida por Travis Knight, responsable de la excelente Kubo y las dos cuerdas mágicas (2016), He-Man y los Masters del Universo intenta resolver una ecuación complicada: celebrar los placeres del cine de mamporros de toda la vida y, al mismo tiempo, construir un héroe que desconfía de la violencia, que prefiere dialogar con Skeletor antes que liarse a puñetazos y que rechaza la fuerza bruta como solución automática.
El Skeletor de Jared Leto en 'He-Man y los Master del Universo'
La operación no termina de funcionar del todo. La película habita durante buena parte de su metraje una curiosa contradicción. Quiere reivindicar el héroe musculoso clásico mientras cuestiona precisamente los valores que lo hicieron posible. Sin embargo, esa tensión también le da personalidad.
A medio camino entre la comedia y la aventura fantástica, y en un momento en que los grandes espectáculos parecen empeñados en oscurecer cada vez más su estética, la película apuesta por el color, el exceso y una energía casi infantil. Su versión de Eternia y del castillo de Grayskull resulta visualmente atractiva y consigue despertar la curiosidad incluso cuando el guion pierde algo de fuelle.
Para quienes crecimos en los años 80, además, el factor nostalgia juega claramente a su favor. Estos personajes forman parte de la infancia de toda una generación y la película sabe explotar ese vínculo emocional sin caer por completo en el cinismo corporativo.
He-Man y los Masters del Universo no le cambiará la vida a nadie, pero cumple exactamente lo que promete: más de dos horas de diversión desenfadada. Y aunque no logre resolver todas las contradicciones que plantea, al menos merece reconocimiento porque lo intenta. Y te lo pasas bien.
He-Man y los Masters del Universo
Dirección: Travis Knight. Guion: Chris Butler, Aaron Nee, Adam Nee, David Callaham. Intérpretes: Nicholas Galitzine, Camila Mendes, Alison Brie, Idris Elba, Jared Leto, James Purefoy, Morena Baccarin, Charlotte Riley, Kristen Wiig, Jóhannes Haukur Jóhannesson. Año: 2026. Estreno: 5 de junio
