De entre las virtudes que merecen ser señaladas de esta magnífica adaptación teatral de La escopeta nacional recién estrenada en el Teatro Español, acabo de apuntar la primera, el texto que firma Bernardo Sánchez Salas, a la que inmediatamente añado el excelente trabajo de Pere Ponce, quien protagoniza al arribista industrial catalán Jaume Canivell, que en la película interpreta Jose Sazatornil 'Saza'. Hacía tiempo que no veíamos al actor por los escenarios teatrales. Su vuelta, con un personaje que parece escrito a su medida, le permite exhibir su gran categoría cómica.
Es raro que en el arte un derivado iguale o supere la materia prima de la que procede. Pero en este caso el adaptador ha superado con creces las expectativas. Sánchez Salas es fiel al guion cinematográfico escrito por Rafael Azcona y Luis García Berlanga, evita añadidos (salvo guiños a la película que están justificados) y traslaciones temporales y espaciales, y logra un texto sólido en el que los diálogos fluyen con los elementos humorísticos originales, de los que se apropian los actores con organicidad.
Al servicio de esta organicidad trabaja la puesta en escena de Juan Echanove, clara y de aparente sencillez, que se sucede con un ritmo ágil y va ilustrada con temas musicales que le dan un toque de revista.
Estos toques musicales están en línea con el planteamiento que se hizo Luis García Berlanga cuando pergeñó La escopeta nacional (1978): "Como una ilustración cinematográfica de una de esas obras típicas del Teatro de la Latina, como un astracán", reveló a los autores del libro Berlanga. El último austrohúngaro.
Creo que en el teatro vemos la astracanada en todo su esplendor, incluso creo que mejor que en el cine: 16 actores (más tres músicos) ajustados al código del disparate jocoso, del cachondeo que exige un género ínfimo y popular, un divertimento que también acaba siendo una potente pieza política sobre las clases instaladas en el poder franquista sin echarte mítines ni moralejas.
Más loas: como ya he dicho, Pere Ponce encandila con su ridículo personaje, es minucioso con detalles realistas, que sugieren su clasismo y hacen chanza de su catalanismo: su tipo de arribista industrial catalán que quiere hacer negocio con los porteros automáticos y es burlado por todos recuerda al bobo de las comedias de figurón clásicas. Está en escena desde principio a fin, acompañado de Mercé, la secretaria y amante con la que viaja hasta la finca donde tiene lugar la cacería.
En la película, el personaje lo interpreta Mónica Randall y aquí es Marta Ribera, versátil y sólida actriz que se prodiga más por el teatro musical. Saca partido a su vena cómica como chica atractiva y de inocencia aparente, y se luce como estupenda cantante en dos momentos líricos de la obra.
Juan Echanove, director de escena, en el centro del elenco de actores que protagonizan 'La escopeta nacional'
Junto a ellos desfilan un casting de actores bien avenidos, por momentos pecan de gritones, pero todos entonados en la misma nota: el de la farsa y la fuerza paródica, que parece ser el género que más se aproxima al temperamento del público madrileño, por no decir español, y en el que nuestros actores raramente defraudan.
Menciono solo a algunos, pues ya he dicho que son 16: Luisa Martín, Pedro Mari Sánchez (da vida al cura Padre Calvo y recuerda vivamente a Agustín González), Elisa Matilla, David Pinilla, Ángel Burgos, el actor y tenor Enrique Viana, un gran cómico lírico y un acierto también para interpretar al marqués de Leguineche (papel que recayó en Luis Escobar en el filme). Expectación en la noche del estreno, con afluencia de muchos actores entre el público, que recibió calurosamente a los artistas.
La escopeta nacional
Hasta el 26 de julio. Teatro Español
Autor: Rafael Azcona y Luis García-Berlanga
Dirección: Juan Echanove
Adaptación: Bernardo Sánchez Salas
Reparto (por orden alfabético): José Ramón Arredondo, Chusa Barbero, Ángel Burgos, Javi Coll, Salva Duyat, Patxi Freytez, Ángel Galán, Elisa Matilla, Luisa Martín, Javier Mora, Verónica Morejón, Manuel Pico, David Pinilla, Pere Ponce, Marta Ribera, Chema Ruiz, Pedro Mari Sánchez, Enrique Viana, Eugenio Villota
Escenografía: Isi Ponce
Vestuario: Tania Tajadura
Iluminación: Miguel Ángel Camacho
Composición musical: Ángel Galán
Caracterización: Paloma Pérez Schmunk
Producción: Teatro Español
