Al igual que Jacques Feyder satirizó en la película La kermesse heroica el recibimiento dispensado a los tercios de Flandes en un pueblecito de los Países Bajos que se dispone a celebrar su carnaval, también los autores y directores Julio Vélez y Daniel Miguelañez han querido hacer mofa y befa en El socorro de Cádiz: aires de carnaval del frustrado ataque anglo-holandés que sufrió Cádiz en 1625 imaginando que tuvo lugar mientras la ciudad celebraba sus carnestolendas. El pasado fin de semana lo representaron en el coliseo Carlos III de San Lorenzo de El Escorial.

Concebido como un romance de ciegos, la “épica áurea” de la batalla se ha disuelto en una chirigota barroca al darse licencia estos autores de imaginar que ningún gaditano se enteró del combate porque aquella “armada invencible” extranjera se emborrachó a las puertas de la ciudad quedando fuera de combate.

Definido pues el tipo —o sea, el tema—, autores y actores lo desarrollan en composiciones líricas contemporáneas siempre en clave de humor para lo que han contado con la ayuda de Álvaro Tato (Ron Lalá) y Ana López Segovia (de Las Niñas de Cádiz).

La obra es una indagación de la tradición del carnaval gaditano —aquí una chirigota de ocho, aunque la agrupación acepta hasta doce— y de sus géneros musicales y teatrales. En el montaje estos se superponen a la exaltación patriótica de la batalla histórica, desmitificándola y mostrando la idiosincrasia de un pueblo tan dado a hacer cuchufleta de cualquier asunto político y social.

Además, hay mucho material novelesco para que este episodio histórico tome este cariz de cachondeo. Los dramaturgistas han investigado en el auto de circunstancias El socorro de Cádiz, escrito por Juan Pérez de Montalbán en 1625 como una alegoría de la fe católica, y en la comedia de Rodrigo de Herrera La fe no ha menester armas y venida del inglés a Cádiz, que rescata el cotilleo y trasfondo popular de aquella batalla.

Foto de escena de 'El socorro de Cádiz'.

El ataque a Cádiz fue en noviembre de 1625, propiciado por el rey Carlos I de Inglaterra y su valido el duque de Buckingham, llegando las tropas inglesas a tomar el castillo del Puntal de la ciudad. Pero la rápida reacción del gobernador de la plaza Fernando Girón, que dirigió la batalla, y el socorro inmediato del Duque de Medina Sidonia, ocasionaron el fracaso de los ingleses y de las tropas de apoyo holandesas.

El citado auto sacramental de Montalbán y la comedia de Herrera cargan las tintas en una interpretación romántica del ataque, pues lo creen motivado por el despecho del príncipe Carlos (que luego sería rey de Inglaterra) ante la negativa de la infanta María a casarse con él.

La verdad que tanto el príncipe como su duque vinieron de visita a España a conocer a la infanta y se lo pasaron en grande durante seis meses, yendo de fiesta en fiesta, hasta Ruiz Alarcón escribió sobre su estancia. Pero los teólogos y la corte no llegaron a dar el visto bueno a un matrimonio entre cónyuges que profesaban credos distintos.

En esta versión de poco más de una hora se simplifica lo acontecido, dando pábulo a los rumores sobre el ímpetu del príncipe y su pasión por la infanta, a los que dan vida con mucha gracia Arturo Martínez y Sara Sati, y a los que se suma Martín Moros en una suerte del duque de Buckingham.

En vez de una hay dos ciegas que compiten en cantarnos y contarnos el romance, Noelia Ballesteros y Patricia Atienza, acompañadas de sus lazarillos, Dubán González y Edgar Andrés Ramírez. A este elenco universitario, todos ellos son alumnos del Instituto de Teatro de Madrid, se suma el personaje comodín que interpreta Maribel Durán, y que conduce la chirigota cantando a una sola voz y acompañándose todos de caja, guitarra y pitos.

De entre los escasos elementos escenográficos, destacar la proyección de imágenes, grabados y pinturas que hacen referencia a la época, como la tela Defensa de Cádiz contra los ingleses pintada por Zurbarán para el Salón de Reinos sobre el intento de toma de Cádiz por la alianza angloholandesa. Hoy la obra figura en el Museo del Prado, una de las instituciones junto con la Fundación Carlos de Amberes que ha colaborado en esta producción y donde ya se representó hace unos meses.

Ficha técnica.

El socorro de Cádiz en el coliseo Carlos III de San Lorenzo de El Escorial

Dramaturgia y dirección: Julio Vélez y Daniel Miguelañez

Elenco: Sara Sati (La Infanta); Martín Moros (Boquingán), Arturo Martínez (el príncipe Don Carlos), Maribel Durán (Nora), Noelia Ballesteros (Ciega 1), Patricia Atienza (Ciega 2), Dubán González (Lazarillo 1), y Edgar Andrés Ramírez (Lazarillo 2).



Espacio y plástica escénica: Jara Martínez

Escenografía: Mónica Florensa

Asesoría Literaria: Álvaro Tato y Ana López Segovia

Asesoría Histórica: Bernardo j. García

Asesoría carnavalera: David Medina Tamayo