Es una petición histórica: los fotógrafos demandan la creación de un Centro de Fotografía e Imagen que difunda y custodie sus archivos, programe exposiciones temporales y contribuya con seminarios, charlas y residencias a reactivar el sector. Durante la pandemia varios fotógrafos se reunieron con el Ministerio de Cultura y aunque no dio los frutos que esperaban sí se les instó a un nuevo encuentro para hablar sobre dicho espacio creativo. El grupo, que ha ido creciendo hasta contar entre sus filas con los 17 Premios Nacionales de Fotografía vivos, han constituido una plataforma desde la que reivindicar su anhelo y lanzar un manifiesto. 

Juan Manuel Castro Prieto, Alejandro Castellote, Cristina García Rodero, Chema Madoz, Alberto García-Alix, Cristina de Middel, Eduardo Momeñe o Javier Bauluz son solo algunos de los nombres que figuran en esta plataforma en la que también se encuentran los actores y actrices que integran el tejido de la fotografía y la imagen. “Hemos decidido dejar de trabajar en solitario para hacerlo en conjunto. Es el momento de que nuestra voz sea escuchada y converja en el universo de la imagen desde la educación, las ciencias sociales, el patrimonio, la cultura y la creación”, apunta Sandra Maunac.

Un anhelo aplazado

La creación de un gran centro de fotografía es una aspiración largamente aplazada en España que, bajo distintos gobiernos, ha conocido intentos fallidos en 1995, 2008 y 2010. En 2008, el exministro de Cultura César Antonio Molina presentó un proyecto de Centro Nacional de Artes Visuales ubicado en la Tabacalera de Madrid. “Pero estamos en 2021 y sigue habiendo una falta de conexión entre instituciones y seguimos teniendo el mismo problema con los archivos”, añade Maunac. En este sentido, Alejandro Castellote sostiene que "son agentes vivos en espera de sentido. En España, critica, no existe un grado de fotografía mientras que en el Reino Unido, por ejemplo, cuentan con 79 universidades que los ofrecen.

Sería recomendable que archivos como los de Virxilio Vieitez o Piedad Isla sean auspiciados y, sin embargo, muchos se han perdido y con ellos parte de la memoria de nuestro país. También advierten de que muchos de ellos están siendo adquiridos por manos privadas, lo que compromete la integración y preservación de nuestra memoria, y lamentan que muchos de ellos no saben qué ocurrirá con sus archivos cuando mueran. Y es que en la fotografía conviven “historia, patrimonio documental y artístico, la memoria individual y colectiva y la creación. La imagen tiene el potencial de activar la memoria y el valor de circulación”, defiende Castillote. 

Contar su propia historia

En el manifiesto apuntan que su objetivo es “proteger el patrimonio, expandir la cultura visual y alentar la nueva creación contemporánea”. En este sentido, quieren “contar con el apoyo suficiente de cara a tener una presencia de peso, y determinante, en los ámbitos de decisión que se puedan crear al respecto con organismos e instituciones públicos y privados”. Este manifiesto se convierte en una llamada urgente a la acción pues la crisis económica derivada de la pandemia no ha hecho sino agudizar la fragilidad de la creación fotográfica. Si bien la debilidad se nota en todo el tejido cultural la plataforma de denuncia el “escaso apoyo recibido desde hace mucho tiempo por parte de las administraciones”.

Todas estas razones les han llevado a unirse y a reclamar lo que consideran que es de todos. “Tenemos que contar nuestra historia, como lo hacen nuestros vecinos de Francia, que lleva años conservando el patrimonio y promocionando la creación, de Latinoamérica o de Marruecos, país que el año pasado inauguró su museo de fotografía”, recuerda Maunac. En este sentido, además de lamentar que “la fotografía no dispone de un centro específico de titularidad y gestión estatal”, también inciden en que “de los 27 países que forman la Unión Europa solo Chipre, Rumania, Malta y España carecen de un centro estatal dedicado a la imagen”.

Un proyecto común

Su propuesta parte de cimentar una estructura estable, un centro dinámico y abierto a las colaboraciones con universidades y escuelas públicas, un espacio a disposición para la formación y la creación y generador de proyectos multidisciplinares que promueva intercambios nacionales e internacionales”, apunta Maunac. En definitiva, reclaman “un centro que responda a la naturaleza de este medio que tiene vínculos con muchos modelos de compartir conocimiento”, amplia Castellote.

Es cierto que “son demasiados años y muchos intentos, se han prometido muchas cosas y creemos que ahora es el momento. Es un anhelo común de quienes tenemos la fotografía como parte de nuestra vida o como herramienta de expresión”, sostiene Juan Manuel Castro Prieto, presidente de la plataforma. La plataforma ha iniciado un nuevo diálogo con el Ministerio del que, aunque sin propuestas concretas, "puede decirse que la relación es buena y que la disposición del ministerio también lo es”. Así, han aprovechado la rueda de prensa para hacer un llamamiento a la sociedad, a los poderes públicos, al Ministerio y la empresa privada para pedir apoyo “porque es en beneficio de todos”. Es más, “no venimos a pedir si no a ofrecer. El centro ofrecerá archivos, visualización de la obra de fotógrafos jóvenes y de mujeres. Es una aportación tan grande que debe ser un proyecto común”, reitera Castro Prieto.

En definitiva, se trata, parafraseando a László Moholy-Nagy, de “educar en la imagen, en sus usos y circulación si no queremos convertirnos en analfabetos visuales en el futuro”. 

@scamarzana