En los años 90 empezaron a trabajar con su cuerpo porque necesitaban expresar que eran arte y parte, que no eran un agente externo que miraba hacia las problemáticas de una comunidad como lo haría un antropólogo. Sin embargo, en 2004 eso cambió y empezaron a colaborar con actores y actrices amateurs para que pudieran aportar sus puntos de vista, sus sensaciones y actitudes. Desde entonces sus proyectos empezaron a ganar en envergadura y en complejidad, una complejidad, por cierto, premeditada. Tras su paso por el MARCO de Vigo y el CA2M de MadridCabello / Carceller lleva al MUAC de Ciudad de México la exposición Borrador para una exposición sin título (Cap. III) con el apoyo del Programa para la Internacionalización de la Cultura Española (PICE) de Acción Cultural Española (AC/E)

Para Cuauhtémoc Medina, director del museo mexicano, Cabello y Carceller "han desarrollado una obra de intervenciones y acciones derivadas de una posición de disidencia de género. A nadie escapa la importancia decisiva que tiene la irrupción de las perspectivas LGBT y el modo en que en los últimos años los dogmas de identidad sexual se han venido abajo". En ese sentido, la obra de este colectivo está atravesada por un sesgo político y reflexivo que pide una visualización lenta. Su trabajo "ofrece diferentes planos de aproximación aunque cabe un acercamiento más superficial. Depende de la actitud, posición e interés del espectador", comentan las artistas. Sin embargo, "lo superficial no nos interesa demasiado, nuestro trabajo es premeditadamente complejo. Queremos públicos que quieran pensar, no pasear". Por eso, si se le dedica tiempo la experiencia, dicen, es más intensa.

Cabello/Carceller: Archivo: Drag modelos, 2007-en proceso. Foto: cortesía de las artistas

Desde el principio, Manuel Segade, comisario de la muestra y director del CA2M, quiso reunir "los trabajos de los años 90 y los más recientes para que se vea que hay una línea que los conecta". El cambio llegó, como decíamos, en 2004 con el proyecto Casting James Dean para el que requerían de la colaboración de otras personas. "Hay una serie de similitudes entre ambas etapas porque seguimos estando ahí, somos parte de esa comunidad con la que dialogan los trabajos aunque proyectados de otra manera". Tampoco hay que olvidar que "ha cambiado el contexto, se ha reducido bastante la austeridad y hay una mayor disposición por parte del público". 

"También hay más interés por parte de públicos nuevos que quieren indagar en las temáticas que les preocupan que no son, por ejemplo, el minimalismo", cuentan Cabello y Carceller desde México. La pareja, sostiene Medina, "plantea a la sociedad el relato de la violencia producida en el pasado por la heteronormalidad, la experiencia de emancipación y desarrollo de un relato desde otra ubicación de la definición de nuestro cuerpo y sus afectos". Presentar ahora esta retrospectiva en México supone "abrir una puerta a otros países latinoamericanos donde no se conoce muy bien nuestro trabajo", apuntan las artistas. En este sentido, Medina opina que "las cuestiones que atraviesan sus instalaciones, fotografías y relatos en video están vivas en México. Asumimos que mostrar a dos artistas tan radicales que trabajan desde una posición hispanohablante será también un estímulo para otras reflexiones y producciones en México y Latinoamérica". 

Cabello/Carceller: Bailar El género en disputa #2 (México), 2014. Vídeo. Foto: cortesía de las artistas

Cabello/Carceller: Bailar El género en disputa #2 (México), 2014. Vídeo. Foto: cortesía de las artistasPor eso, aunque la retrospectiva es la misma que se vio en España, las artistas la adaptan a cada espacio donde se muestra. De hecho, cuando Cuauhtémoc Medina la vio en Madrid le interesó, sobre todo, el Caso Céspedes, trabajo que en México cuenta con "un display diferente en el que hay más documentación. Es un proyecto que trabaja el eje racial, de género y se sitúa en la génesis de discriminaciones que se van a ir viendo en la historia", explican. De modo que en el MUAC este es el eje central sobre el que pivota la muestra y sobre el que habrá, además, una publicación específica que cuenta con el apoyo del PICE. Dicho volumen contará con varias actas que han sido transcritas en colaboración con Israel Burshatin, un estudioso estadounidense que fue uno de los primeros en publicar un ensayo sobre ello. 

Esta ayuda "permite a los museos y centros de arte trazar una programación sustentada en motivos críticos y no estar supeditados a la dinámica del gusto o el apoyo de coleccionistas", opina Medina. Y "para los artistas es fundamental encontrar público y diálogos nuevos y sin este tipo de posibilidades es muy difícil tener interlocutores en otros lugares. Si solo tienes a los que pasan por tu país te limita mucho el campo de acción", creen. Por eso, viajar propicia contactar con otros artistas y contextos, "lo que ayuda a generar nuevos discursos, a conocer intereses de tu trabajo y a fortalecer cimientos", concluyen las artistas. 

@scamarzana