Detalle de Sin título 2018
Jazz Trinidad II, 1998 y, a la derecha, Sin título, 2006
“El estampador es tan importante como el artista. A veces tienen ideas que se incorporan y hay que tenerles muy en cuenta porque en ocasiones se convierten, incluso, en coautores”, ha señalado. Esto se debe a que, según sus propias palabras, “pocos artistas son capaces de realizar su propia obra gráfica. Para llevar a buen término el trabajo, además de dominar la técnica del grabado, la litografía o la serigrafía, hay que ser paciente, minucioso, riguroso y estar dispuesto a trabajar en equipo, cualidades que pocos de nosotros poseemos. Es justo, por tanto, reconocer que estas piezas son también y casi más que mías, de Michael Woolworth, de Perico Simón, de Pepe Bofarull, de Jorge y Dora Marsá, de Erika, de Julio León… que son quienes las han materializado”. Desde hace ya un tiempo que la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando aprovecha la inauguración del Premio Nacional de Arte Gráfico del año anterior para conceder el galardón del último curso. En este caso, el jurado, presidido por Antonio Bonet y compuesto por Ricardo Centellas, Ana Sanjurjo, Javier Blas y Juan Bordes, se ha reunido esta mañana y ha decidido, por unanimidad, conceder el premio a Luis Feito. En su correspondiente acta han valorado “su utilización de los recursos y lenguajes del arte gráfico - específicamente del aguafuerte, aguatinta y monotipo- en absoluta coherencia e integración con sus planteamientos estéticos generales”. Sus propuestas gráficas -prosigue-, "están dotadas de cualidades que, por su gestualidad, se aproximan a la práctica de la pintura; y a la inversa, la obra pictórica de Feito está en deuda con soluciones visuales experimentadas en el campo del arte gráfico". Por ello, “Feito puede considerarse heredero de la tradición clásica del peintre-graveur”, concluye el jurado. @scamarzana