Paolo Vasile durante un aniversario del estreno en Bolsa de Mediaset.

Paolo Vasile durante un aniversario del estreno en Bolsa de Mediaset.

Medios TELEVISIÓN

El triple hundimiento del duopolio televisivo tras perder 1.860 millones en Bolsa

La tormenta perfecta que afecta a los dos gigantes televisivos en España parece no tener fin. El curso ha empezado de la peor manera posible para estas cadenas con fuertes caídas en Bolsa, lo que convierte a Mediaset y a Atresmedia en dos de los valores de peor desempeño bursátil en lo que va de año. Esto les ha llevado a dejarse, entre los dos, 1.860 millones de euros en el parqué desde enero.

Si tomamos como referencia esta semana, vemos que Mediaset ha perdido en lo que va de año un 33% de su valor en el parqué. Esto significa que el editor de Telecinco y Cuatro vale 1.170 millones de euros menos desde enero de este año. Al cierre del miércoles, la acción valía 6,05 euros lo que valoraba la compañía en Bolsa en 1.980 millones de euros.

En 2017 su valor era de 3.151 millones y en 2014 cerró con 4.249 millones. Esto quiere decir que en tres años y medio la compañía ha perdido la mitad de su valor, un hecho que refleja la poca confianza de los inversores en el operador de televisión.

Atresmedia pierde un 34%

Una travesía casi calcada a la que ha vivido Atresmedia en este periodo. El dueño de Antena 3 y La Sexta mengua su valor un 34% en Bolsa desde enero. De esta manera, la compañía se ha dejado 688 millones de euros con 5,65 euros de cotización tras cerrar la jornada del miércoles. La compañía está valorada en 1.275 millones de euros, frente a los 1.963 millones de comienzo de año. En 2014 valía el doble hasta los 2.613 millones.

Números que se han acentuado en lo que va de año tras constatarse el parón de los ingresos de estos dos grupos. Las cifras de Infoadex del primer semestre indican que Mediaset ingresó 481,5 millones de euros por publicidad, esto es un 0,2% menos que en el mismo periodo del año anterior. Y todo ello, pese al fuerte impulso del Mundial de Rusia en los ingresos de la compañía.

A Atresmedia no le fue mejor tras ingresar 459 millones de euros, una caída de casi el 3%. El desplome de estas dos cadenas se explica por el parón de la publicidad en las televisiones debido a que se invirtió un 1% menos en este mismo periodo. En lo que va de año, las dos compañías calcaron sus ingresos del primer semestre de 2017 gracias al impulso de sus extraordinarios y negocios complementarios a la publicidad de televisión. De esta manera, Mediaset ingresó 502 millones de euros y Atresmedia con 491 millones.

Caen las audiencias para Atresmedia

Donde sí hubo diferencias fue en los beneficios, mientras Mediaset mantuvo la ganancia de 125 millones de euros, Atresmedia los redujo desde los 84,2 millones hasta los 69,2 millones. Los dos datos no son buenos considerando que nos referimos a dos empresas que durante una década se han dedicado a multiplicar sus beneficios a un ritmo de los dígitos.

Todos estos problemas se han visto coronados -o quizás expliquen la caída- con la reducción de sus cifras de audiencias. Es un hecho que los nuevos consumos a la carta, el récord de abonados de la televisión de pago y el boom de nuevas plataformas de internet como Netflix, HBO o Prime Vídeo, han recordado el consumo televisivo, en especial en los segmentos de mayor poder adquisitivo y jóvenes.

En los primeros ocho meses del año, Antena 3 ha recortado en cuatro décimas sus audiencias medias, desde el 12,5% de 2017 hasta el 12,1% de 2018. Mediaset por su parte, ha pasado de un 13,6% acumulado desde enero hasta el 13,9%. En el caso de la cadena de Paolo Vasile hay que tomar en cuenta el impacto en las audiencias del Mundial de fútbol, que en junio y julio llevó al canal a sus récords mensuales en casi dos años.

Si las cadenas tienen menos audiencias, es normal que los anunciantes dejen de confiar en ellos y migren a nuevos formatos. Pese a ello, Atresmedia y Mediaset sigue dominando con puño de hierro la cuota publicitaria. Entre los dos se quedan con el 85,2% de la publicidad en televisión y el 43% de todo el dinero que los anunciantes dedican a medios convencionales. No obstante, su cotización en Bolsa refleja las desconfianzas de los inversores confirmada por el parón de sus ingresos.