Asunción Chavarri, una afectada por el IRPH a la que exigían 100.000 euros más sólo en intereses.

Asunción Chavarri, una afectada por el IRPH a la que exigían 100.000 euros más sólo en intereses.

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La hipoteca con IRPH que angustió a Asunción: “Me pedían 100.000 euros más en intereses”

El Abogado General del TJUE ha concluido que el IRPH puede considerarse como abusivo, y que habrá que estudiar cada caso para concluirlo.

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Imagínese contratar una hipoteca de 170.000 euros a 30 años, con un índice de referencia que nadie le ha explicado, que está ligado a su préstamo hipotecario y que, tras pagar más de la cantidad prestada, aún le exigieran 100.000 euros adicionales sólo en concepto de intereses.

Esto es lo que le ocurrió a Asunción Chavarri (afectada por el IRPH cuyo testimonio contó EL ESPAÑOL bajo el nombre de Lidia) y de otras 1,3 millones de familias españolas con hipotecas ligadas el Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios (IRPH), comercializado de forma masiva en 2007 y 2008, con el euríbor en máximos históricos.

Durante la mañana de este martes, el Abogado General del Tribunal de Justicia de la Unión EuropeaMaciej Szpunar, ha hecho públicas sus conclusiones en relación a este índice de referencia, señalando que puede ser considerado abusivo, aunque se debe estudiar cada caso por separado.

Angustia por el IRPH

Ante el posicionamiento del abogado de la Unión Europea, Asunción se siente "contenta y esperanzada" por el panorama que se les presenta ahora a ella y su marido. "Respiro mejor que ayer, e imagino que los que comparten mi situación también".

"Estos años he vivido muy angustiada, con desequilibrios emocionales y mentales. Todo el mundo tiene derecho a una casa, pero, ¿cómo puede alguien venir a quitarte tu casa cuando has pagado más de la cuenta?", dice Chavarri, en relación a su experiencia con este índice.

Ella y su esposo pidieron una hipoteca en el año 2000. Como los agentes de la sucursal eran conocidos suyos y clientes del negocio de la pareja, confiaron en ellos en todo momento. "Nos lo vendieron como lo mejor, y no nos dieron explicaciones de nada ni de cláusulas".

Así, terminaron firmando un préstamo de 170.000 euros a 30 años. Durante los primeros años, el matrimonio pagaba sus cuotas con normalidad, sin darse cuenta de que tenían IRPH en su hipoteca. ¿La letra? 950 euros mensuales que, con el tiempo bajaría algo -aunque no les especificaron la cuantía-.

No sospecharon nada hasta que gente cercana a ellos comenzó a pagar menos por su hipoteca y a ellos no les bajaban las cuotas. Se informaron y se dieron cuenta de que su hipoteca tenía IRPH en lugar de euríbor.

Tras estudiar el funcionamiento de este índice, acudieron a su sucursal para negociar con ellos y solicitarles que les cambiaran el IRPH por euríbor, con la intención de pagar lo justo por el dinero que se les había prestado. Sin embargo, solo recibieron negativas, y les presentaron como única opción vender la casa para hacer frente a las cuotas.

Una situación insostenible

Mientras continuaban con sus intentos de negociación, las cuotas incrementaban su importe (debido a los ajustes), y su situación económica se volvía más delicada cada vez. Al cierre del negocio, el matrimonio vivía con la pensión de jubilación del marido, que llegó a destinarse íntegramente al pago de la hipoteca. Las cosas llegaron hasta tal punto que vieron cómo les cortaron el agua al no pagar las facturas.

Llegados a este punto, y manteniéndose la postura de la entidad bancaria, Asunción y su marido decidieron "no consentir el abuso" y dejaron de pagar las cuotas. Durante dos años y medio no recibieron notificación alguna al respecto. Sí que continuaron con las negociaciones, pero sin llegar a buen puerto.

"Nos mandaban cartas desde la sede central indicándonos que debíamos responder en diez días, pero las cartas llegaban sin certificar y pasado el plazo que nos daban", explica Asunción, que insiste en que su intención siempre fue pagar, pero cambiando el índice utilizado en su hipoteca.

Dos años y medio después el matrimonio recibió la demanda de la entidad financiera. En el escrito de respuesta, ellos solicitaron el aplazamiento del juicio, alegando que la sentencia del TJUE estaba próxima a conocerse y que debían esperar.

Sin embargo, la jueza del caso negó la solicitud de la pareja, alegando que el IRPH era legal en España y que no era necesario esperar al TJUE, y les sentenció a pagar las costas procesales.

"Se hace justicia"

Así que ahora Asunción y su marido están "contentos y esperanzados" tras conocer las conclusiones del Abogado General del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. "Lo he pasado muy mal e imagino que como yo todas las personas afectadas que somos un millón de familias", afirma.

Aunque aún falta el fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, Asunción se muestra optimista respecto a ello, y cree que las conclusiones son acertadas. "Se hace justicia con este tema si se declara el abuso de la cláusula", declara.

Ahora, con un panorama completamente distinto al que se les presentaba hace unos meses, Asunción anima a aquellos que comparten su situación a actuar. "Por favor, no tengan miedo de actuar. El abuso sólo tiene una respuesta, que es no", expresa.

También piensa en las futuras generaciones, y se alegra de la decisión que ha tomado Maciej Szpunar, porque cree que permitirá que aquellos que van a solicitar hipotecas en los próximos años puedan tener una acorde a sus posibilidades.

Permanece la "incredulidad"

Paloma, otra asociada de ASUFIN que contó su testimonio a EL ESPAÑOL y que prefiere no revelar su nombre real, ya conoce las conclusiones del Abogado General del TJUE pero no acaba de fiarse."Si esto es así, creo que ganaré mi caso", afirma

Pese a este nuevo panorama, a que la entidad financiera que le concedió la hipoteca "no tiene pruebas de haberme informado sobre el IRPH" y a que ella sí que puede apoyar su posición, Paloma aún se muestra un poco "incrédula" respecto a su situación.

"A mí me engañaron, y viendo lo que me hicieron, seguro que a muchos más se lo hicieron", dice Paloma, que espera que el sufrimiento que ha experimentado durante estos años acabe por fin tras el estudio de su caso. Por ahora prefiere no celebrar nada hasta que todo acabe.