El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

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Trump acusa a la Reserva Federal: "Nos ponen en desventaja frente a nuestra competencia"

El presidente de Estados Unidos ha arremetido contra el banco central de su país después de la publicación de las actas de su última reunión.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha arremetido contra la Reserva Federal, el banco central estadounidense, al que acusa de colocar al país en desventaja frente a sus competidores, como Alemania, que ayer se convirtió en el primer país en colocar bonos a 30 años con rentabilidades negativas.

"Alemania vende bonos a 30 años que ofrecen rendimientos negativos. Alemania compite con los Estados Unidos. Nuestra Reserva Federal no nos permite hacer lo que debemos hacer. Nos ponen en desventaja frente a nuestra competencia", ha señalado Trump a través de su perfil oficial en Twitter.

"¿Por qué estamos pagando mucho más en intereses que Alemania y otros países?", se ha preguntado el presidente estadounidense, quien insta a la Fed a anticiparse. "Deja a América ganar a lo grande y no solo ganar", ha reclamado.

A este respecto, el inquilino de la Casa Blanca ha destacado la buena marcha de la economía, añadiendo que la Reserva Federal podría convertir el crecimiento en un récord. "Se mueven como arenas movedizas. ¡Pelea o vete a casa!", ha apostillado Trump.

Las actas de la última reunión del banco central estadounidense, celebrada el pasado 31 de julio, revelan que la decisión de bajar los tipos de interés en 25 puntos básicos fue vista por la mayor parte de los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed como "un ajuste a mitad de ciclo" más que un giro en la política monetaria de la institución.

"La mayoría de los participantes vieron la propuesta de recortar un cuarto de punto en esta reunión como parte de una recalibración de la política monetaria, un ajuste de mitad de ciclo, en respuesta a la evolución de las perspectivas económicas en los últimos meses", recoge el documento que da testimonio de las discusiones de los responsables de la política monetaria estadounidense.

El Comité de la Fed decidió el pasado 31 de julio rebajar los tipos de interés en un cuarto de punto porcentual, su primer recorte del precio del dinero desde 2008, hasta un rango objetivo de entre el 2% y el 2,25%, en vista de las "implicaciones" de los desarrollos globales para los pronósticos económicos, así como en las "débiles" presiones inflacionistas, que han alejado el aumento de los precios del objetivo del 2%.

Sin embargo, las actas de la reunión confirman las profundas diferencias entre los miembros del Comité, ya que dos de los diez banqueros votaron a favor de mantener los tipos de interés, mientras que de los ocho miembros que apoyaron el recorte de 25 puntos básicos, dos expresaron su preferencia por una bajada más agresiva de 50 puntos básicos para hacer frente mejor a los bajos niveles de inflación observados.

Recesión de las manufacturas

Las actas de la FOMC se publicaron en un contexto en el que la actividad de las fábricas estadounidenses ha entrado en recesión por primera vez desde septiembre de 2009. 

Según apunta el dato preliminar del índice de gerentes de compras del sector manufacturero, este se ha situado en agosto en 49,9 puntos, frente a los 50,4 del mes anterior.

Por su parte, el indicador del sector servicios estadounidense también ha registrado en agosto un sensible empeoramiento, al caer a 50,9 puntos desde los 53 de julio, su peor lectura en los últimos tres meses.

De este modo, el crecimiento de la actividad del sector privado de EEUU se ha desacelerado en agosto a 50,9 puntos, frente a los 52,6 de julio, en mínimos de tres meses.

"Los datos de la encuesta de agosto proporcionan una señal clara de que el crecimiento económico ha seguido debilitándose en el tercer trimestre", señala Tim Moore, economista de IHS Markit, para quien los datos PMI apuntan a un crecimiento anualizado del PIB de EEUU de alrededor del 1,5%.

Asimismo, el experto alerta de que las expectativas comerciales para el próximo año han empeorado en agosto y son las más negativas desde 2012 ante la persistente caída en las proyecciones de crecimiento corporativo, lo que sugiere que las empresas pueden ejercer mayor precaución en relación con el gasto, la inversión y la contratación de personal durante los próximos meses.

Una lectura del índice PMI superior a 50 puntos implica expansión de la actividad, mientras que un dato por debajo de este umbral implica recesión.