La sede de Duro Felguera en una imagen de archivo.

La sede de Duro Felguera en una imagen de archivo. EFE

Empresas ADQUISICIONES

Los bancos darán más tiempo a Duro Felguera para encontrar inversores

Ha habido varios grupos interesados, pero ninguna oferta ha salido adelante por ahora.

Arturo Criado Fernando Cano

La asturiana Duro Felguera tendrá más tiempo para encontrar inversores que quieran hacerse cargo de la compañía. Los bancos -que también son sus principales acreedores- (Santander, BBVA, Sabadell, Caixabank y Bankia) liberarán la próxima semana cerca de 20 millones de euros para que la compañía pueda hacer frente a sus compromisos más cercanos.

Una ayuda que le permitirá hacer frente a las necesidades de pago hasta finales del mes de enero. Eso sí, a cambio la banca ha exigido una garantía de 8 millones de euros. Una cifra que la asturiana ha logrado de un cobro de uno de los proyectos que desarrolla en Perú.

Salva así una delicada situación, ya que la idea inicial era conseguir las garantías con la venta de su sede en Madrid. Un proceso en el que hubo distintos fondos de inversión interesados -entre ellos Sandra Ortega, la hija del fundador de Inditex- pero que no salió adelante. Una operación valorada en unos 40 millones de euros, pero que tan sólo dejaba unos tres millones de euros de liquidez en la compañía. Así que ha quedado aplazada.

Blas Herrero, ¿al rescate?

Por el momento esos avales permiten ganar tiempo, y coincide, además, con el período de prórroga que deben dar los bancos acreedores a la refinanciación de la compañía. Una deuda bruta de algo más de 350 millones de euros, que vence el próximo 18 de enero. Sin embargo, fuentes cercanas al pool de acreedores creen que no habrá problemas en volver a refinanciar para dar más tiempo a la empresa para encontrar a un grupo inversor.

En los últimos meses ha habido muchos nombres encima de la mesa: el fondo Bybrook, Elecnor o Acciona, entre ellos. Ahora ha saltado el del empresario asturiano Blas Herrero -propietario del grupo audiovisual Kiss Media-. Fuentes conocedoras de la operación reconocen que el interés existe, que se está estudiando la operación, pero que no hay nada concreto de momento. De hecho, los acreedores no tienen constancia de que haya una propuesta formal.

Todo paralizado

Tanto es así que, según ha podido saber EL ESPAÑOL, no hay todavía ningún proceso de due dilligence en marcha. El cualquier caso, el asturiano no acudiría sólo a hacer esta oferta por Duro Felguera y, en caso de que se decidiera a dar el paso, requeriría el apoyo de un nutrido grupo de empresarios que -por ahora- no han dado el sí quiero.  

Tocará esperar. Duro Felguera tiene margen hasta finales de mes gracias a la ayuda de la banca, aunque las fuentes consultadas explican que, en este momento, todas las posibles operaciones de venta están ‘paralizadas’.

Fuentes conocedoras de las cuentas de Duro Felguera culpan de la situación de stand by en la que vivimos a diversos factores. El primero, a las dudas de la banca acreedora sobre cómo actuar en el caso de la empresa de ingeniería. Muestra de ello, explican, son las distintas valoraciones encargadas y los distintos planes solicitados para buscar salidas a la situación.

Y es que algunos de los inversores que tiene encima de la mesa el cuaderno de venta de la compañía lamenta los constantes cambios de asesores que ha tenido la banca. Rotschield; el ex vicepresidente de Deloitte, Miguel Zurita; y ahora NK5, especializada en reestructuraciones, con Juan José Nieto a la cabeza.

La herencia recibida

El segundo, al legado del expresidente, Ángel del Valle, cuya sombra -explican- es alargada. Culpan a su figura y las redes tejidas en el interior de la compañía del fracaso de algunas de las negociaciones.

Consideran que su interés era, y sigue siendo (ahora desde fuera) que Duro Felguera acabe en concurso de acreedores. Una situación que, reconocen, sería la peor de las soluciones para la empresa.

En juego hay 2.000 puestos de trabajo, pero también la compañía asturiana por excelencia. De ahí que quienes conocen bien el entorno de Duro Felguera recuerden que su caída no será una muerte dulce como la de Isolux; alertan de que podría provocar una auténtica revolución social en la región. Tanto es así que el propio gobierno asturiano del socialista Javier Fernández, se ha involucrado para evitar la quiebra.