José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia.

José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia.

Empresas BANCA

Una nueva venta de Bankia dará hasta mil millones al Estado y liquidez al valor

El ministro de Economía, Luis de Guindos, reconoce que el FROB analiza la venta de un paquete accionarial. 

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Todo listo para que el Estado venda un nuevo tramo de su participación en Bankia. Un porcentaje que podría ser de hasta el 9%, según ha reconocido el propio ministro de Economía, Luis de Guindos.

“Seguir con el proceso de desinversión”, en palabras textuales, que para los analistas que siguen la acción tiene un doble objetivo: que Bruselas compruebe que el Estado está dispuesto a cumplir con el plazo de salida de Bankia en 2019; y que los inversores comprueben que se empiezan a abrir ventanas de oportunidad en el valor.

Al cierre de este martes los títulos del banco cotizaban a 3,99 euros. Esto significa que el 100% de la entidad está valorado en 11.488 millones de euros. Por tanto, una desinversión a precios actuales del 9% otorgaría al Estado unos ingresos de unos mil millones de euros.

Es cierto que, a esta cantidad, hay que descontarle un ligero porcentaje de descuento que tendría la colocación entre los inversores en el precio de los títulos. Sin embargo, dado el entorno actual de mercado no es ilógico pensar que las acciones puedan subir ligeramente de aquí al momento de su colocación, explican los analistas.

Necesita un empujón

Para Álvaro Blasco, analista de ATL Capital, estamos ante un buen momento para llevar a cabo un proceso de desinversión por parte del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). El principal problema que observa es “el plazo de 2019”, que obligará a comenzar a efectuar colocaciones más habitualmente que hasta ahora.

Y esto sí puede ser problemático para la empresa, según Eduardo Bolinches, analista Bolsa Cash, porque a partir de finales de año comienza el proceso de retirada de estímulos del Banco Central Europeo (BCE). Será entonces cuando veamos la capacidad de resistencia de las bolsas europeas y, por tanto, las turbulencias pueden lastrar el avance de la acción.

Ahora bien, sí hay cierto consenso en que además Bankia necesita un empujón. “La gestión que se está realizando es positiva” explican fuentes del mercado; sin embargo, está estancada en el entorno de los 4 euros. Aunque es cierto que, tras anunciarse la fusión con BMN, llegó hasta los 4,5 euros. 

Por eso ven importante el hecho de que Bankia tenga un mayor porcentaje de capital liberado (free float) en el mercado. De este modo, estiman que el potencial de revalorización del banco que lidera José Ignacio Goirigolzarri es mucho mayor. 

Una situación que ha reconocido el propio Luis de Guindos, quien ha asegurado que la venta haría “que la entidad fuera más atractiva para los grandes inversores institucionales”. Ahora bien, hay quien echa en falta un ‘plan de desinversiones’ similar al que se hizo con otras entidades rescatadas como el Royal Bank of Scotland o Lloyds.

Una vez que se lleve a cabo, para lo que no hay fecha aunque parece que está todo bastante preparado y en busca del mejor momento de mercado, estaríamos ante la segunda desinversión del Estado en Bankia.

Leves minusvalías

La primera se llevó a cabo en el año 2014 cuando se vendió el 7,5% del capital. Desde entonces el banco ha efectuado un contra split (agrupación de acciones) a razón de un título nuevo por cuatro antiguos. A precios actuales supondría cotizar la acción en 6,04 euros por título. En aquel entonces ingresó 1.300 millones de euros.

Esto supondría, si se hiciera a precios actuales, asumir ciertas minusvalías respecto al precio al que adquirió el FROB los títulos de Bankia cuando hizo la intervención. Sin embargo, los analistas estiman que podrían compensarse con futuras subidas.

Ahora bien, el Estado debe tener precaución en los movimientos que efectúa sobre el valor. Desde Bankinter recuerdan que este tipo de operaciones exigen un descuento de entre el 3% y el 5%; lo que genera una caída de la acción a corto plazo. Sin embargo, consideran que ese sería un buen momento de entrada para los inversores minoristas que quieran tomar posiciones.

Positiva recomendación basada, sobre todo, en los fundamentales del banco y la capacidad de mejora que tiene tras la integración de BMN, y que fue aprobada la semana pasada.