La victoria de Emma Raducanu en el US Open de 2021 con solo 18 años rompió con todo lo establecido en la WTA. Aún así, la tenista no ha vuelto a estar cerca del éxito desde entonces. El gran talento del tenis británico y principal esperanza de Reino Unido para tener un campeón de Grand Slam vive bajo la presión de toda una nación, así como lo que supone que grandes marcas se hayan acercado a su figura. Este martes anunciaba que rompía su relación con el entrenador Torben Beltz, el tercer técnico que ha tenido en los últimos 12 meses.

Hay dos lecturas sobre esta decisión: una inestabilidad que hace de su talento incontrolable o la apreciación de su padre y Raducanu de que tener varios mentores hará de ella una tenista mejor. Esa última es la que venden desde Reino Unido y no parecen preocuparse demasiado porque la número 11 del mundo esté viviendo este vaivén de entrenadores en un corto plazo de tiempo. Ya con 19 años, todo el mundo en las islas británicas espera una gran actuación en Wimbledon con todo lo que ello supone. Quedan dos meses y sus resultados no amparan esa ilusión.

Ahora, Raducanu está considerando nombrar un equipo de entrenadores encabezado por el estimado Riccardo Piatti, el hombre que llevó al éxito a Maria Sharapova. Raducanu ha ganado solo cinco de sus 12 partidos este año y estaba notablemente angustiada después de una derrota en la segunda ronda en Miami. Días después viajó a Bordighera, Italia para entrenar en canchas de tierra batida en la academia del técnico italiano. Confían en empezar a trabajar con él de forma regular tras Roland Garros.

Varios mentores

Según The Express, la decisión de dejar de contar con Beltz refleja una postura de la propia Raducanu y su padre Ian de que trabajar con una variedad de entrenadores que será, a largo plazo, más beneficioso que permanecer junto a uno durante un período prolongado. De hecho, la pareja no cree que exista un entrenador que pueda brindarle todas las herramientas que necesita para producir constantemente la forma que la vio ganar el US Open sin perder un set en el pasado mes de septiembre.

Raducanu se separó de Nigel Sears, padre de la esposa de Andy Murray, Kim, el verano pasado después de llegar a la cuarta ronda de Wimbledon. También se separó de Andrew Richardson poco después de que él la ayudara a ganar el US Open. The Telegraph citó a un "experto del tenis británico" en septiembre pasado que amplió el enfoque de Raducanu del que no se conoció el nombre ni nunca fue nombrado como entrenador oficial. Después llegó Beltz.

El papel de su padre

La propia Raducanu ha descrito previamente cómo su padre puede ser un hombre difícil de complacer. Hablando después de su triunfo en el US Open el año pasado, se le preguntó a Raducanu cómo se sintió tras ganar un Grand Slam sin la presencia de sus padres debido a las restricciones de Covid-19 con solo 18 años: "Mi padre me dijo: Eres incluso mejor de lo que pensaba tu papá. Eso fue tranquilizador". Esta respuesta explica mucho de la influencia que tiene Ian sobre Emma.

Mark Petchy, otro exentrenador de Raducanu de julio a diciembre de 2020, aludió al método de cambiar de entrenador en una entrevista con el portal tennis.com en octubre pasado: "Ella tomará lo que necesita de alguien y encontrará a alguien más que sea bueno para otra cosa. Es muy proactiva sobre la forma en que quiere construir su juego. La gente debe entender que habrá muchas colaboraciones durante su carrera, en lugar de centrarse en el hecho de 'contratar' y 'despedir' a un entrenador".

Emma Raducanu durante un partido Reuters

Beltz tampoco tuvo suerte durante su época con Raducanu. La tenista sufrió problemas en su cadera, además de contraer la Covid en diciembre. Durante su carrera de cinco meses juntos sufrió una eliminación en la primera ronda en el Sydney Tennis Classic en enero, perdió en la segunda ronda del Open de Australia ante Danka Kovinic, perdió en la primera ronda en Guadalajara a finales de febrero, alcanzó la tercera ronda en Indian Wells, los octavos en el Masters 1.000 de Miami y los cuartos de final en Stuttgart, donde fue derrotada por la número 1 del mundo Iwa Swiatek.

Salud mental

En noviembre del año pasado anunció un parón necesario para reponerse tras la exposición a la que se había sometido tras su victoria en el US Open. "No he estado de vacaciones en siete años, así que sería bueno tener la oportunidad. Voy a desconectar por completo y luego, cuando vuelva la pretemporada, tengo mucha hambre y motivación para hacerlo mejor", sentenció. 

A comienzos de año se vio envuelta en un escándalo de acosos por parte de un repartidor de la conocida empresa Amazon. El calvario que ha tenido que vivir le ha llevado a afirmar que ya no se siente segura ni en su propia casa. Este misterioso repartidor, que se definía como un simple aficionado a su tenis después de ser descubierto, estuvo en las inmediaciones de su residencia hasta en tres ocasiones.

Todas estas vivencias han sido determinantes. Raducanu es todo un reclamo publicitario que está comenzando a hacer una fortuna desde muy joven. Después de Tiffany and Co. y Aston Martin, la última marca en interesarse por ella fue Dior, quien la ha nombrado nueva embajadora. Emma pasó de perder en torneos Challenger a dar un salto de nivel fuera de lo que se había visto hasta ahora. Quiere adaptarse a la élite de la mejor forma y esta es la que ha elegido.

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