El marcador refleja un partido más fácil de lo que en realidad fue. Rafa Nadal tuvo que sacar su mejor tenis para neutralizar la joven amenaza de Alexei Popyrin en dos sets (6-3, 6-3). El australiano sacó su rebeldía a escena y trató de sacar de la arcilla madrileña al manacorí, que se mantuvo muy consistente con su saque, a partir del que consiguió sus ventajas. El ruso tuvo alguna opción de sorprender al balear en sus servicios con varias bolas de rotura que no aprovechó y el español se clasifica para cuartos de final. [Rafa Nadal - Alexei Popyrin: resultado y estadísticas]

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Le costó de inicio a Nadal y la prueba fue su primer saque, en el que se vio 0-40 en contra. El balear vio que tendría que arremangarse si quería sacar rápido este partido adelante y le dio la vuelta. El servicio de Popyrin no es el de un día más en la oficina. Su 1,96 amenazaba con perturbar el resto del manacorí y lo hizo en los tres primeros juegos a su saque. Desde ese momento, Rafa consiguió desactivarlo sobre todo con su cabeza y es que hace falta mucho más que potencia para tumbar al campeón de este torneo en cinco ocasiones.

También hay que ser constante cuando tienes opciones de romper el saque a un jugador como Nadal. En dos juegos tuvo varias opciones de hacerlo y no pudo. El que sí lo hizo fue el 13 veces campeón de Roland Garros. Lo hizo por dos veces en el primer parcial y, aunque tuvo respuesta de Popyrin, sacó adelante el set. El segundo sería similar, aunque aquí el balear se mostró más constante colocándose 3-0 rápidamente. Desde ese momento jugó con la ventaja que le había otorgado el australiano y no sufrió.

Si en el primer partido ante Alcaraz demostró que las buenas sensaciones de Barcelona eran una realidad también en Madrid, en este ha asegurado su estado de forma ante un tenista que le ha exigido un grado más. Lo de este jueves ha servido como una prueba para un rival de mayor entidad al que ya espera en cuartos. Daniel Evans o Alexander Zverev tratarán de impedir que Nadal avance en un torneo en el que aspira a levantar su sexto entorchado.

Satisfecho

"Estoy contento porque he competido poco y estoy bien. Llegué a cuartos en Montecarlo, gané Barcelona y aquí ya estoy en cuartos. Jugar y ganar partidos te da confianza y sabes que ese mínimo lo vas a dar. Puedo hacerlo mejor pero a día de hoy no tengo quejas de mi juego y puedo dar pasos adelante", explicó el tenista español en la rueda de prensa.

Rafael Nadal no cree que los jóvenes jugadores se quejen de la situación actual por la pandemia y el hecho de tener que estar sometidos a unos requisitos en cada torneo. "Hemos pasado un año difícil y es normal que haya gente que pierda motivación y que esté cansada. Tengo casi 35 años en otra época de mi vida y he podido decidir jugar más o menos y otros no pueden hacerlo y tienen la necesidad de jugar cada semana e ir de club a hotel y de hotel a club pues cansa. Pero esa dureza no tiene nada que ver con la realidad que han sufrido otras familias del mundo, a nivel de salud, trabajo o empresas", insistió el tenista español.

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