Vince Reffet murió este martes después de estrellarse durante un entrenamiento con su mochila propulsora después de que fallara su 'jetpack' a las afueras de Dubai, aunque será una investigación la que dilucidará lo que sucedió. Lo hizo haciendo lo que todo el mundo ha soñado alguna vez en la vida: volar. Es el hombre que ha llevado a una nueva dimensión al ser humano al desarrollar esta tecnología que permite a una persona surcar el cielo. Aunque él lo convirtió en deporte extremo.

Este francés de 36 años entró en los libros de historia el pasado 14 de febrero cuando sobrevoló la playa de la ciudad de los Emiratos Árabes Unidos hasta llegar a los 1.800 metros de altitud simplemente propulsado por esos cuatro pequeños motores y unas alas de fibra de carbono, con una velocidad de 400 kilómetros por hora. Como si se tratara de un videojuego, consiguió llegar hasta algunas capas de la atmósfera superando a las que llegan los aviones.

Esta experiencia fue la primera vez que, además, consiguió despegar desde tierra. Lo habitual era que el francés se lanzara desde helicópteros o desde los aviones, pero las últimas innovaciones de su traje le permitieron hacer esta hazaña. De hecho, el fin de este invento era que se pudiera aplicar en la vida cotidiana. Algunos países probaron esta tecnología para aplicarla a sus sanitarios y que pudieran llegar más rápido a cualquier lugar para salvar vidas.

El especialista Vince Reffet en un traje volador en Dubai

Gracias a la colaboración de Red Bull, empresa siempre vinculada a los retos deportivos extremos, se convirtió en una persona popular que solo buscaba ampliar los horizontes que él mismo ya había llevado al límite. "Vince era un atleta talentoso y un miembro muy querido y respetado de nuestro equipo. Nuestros pensamientos y oraciones están con su familia y con todos los que lo conocieron y trabajaron con él", explicó Abdallah ben Habtour, miembro de la empresa con la que trabajaba Reffet, xDubai

Deja una esposa apenada, Agnes Rodríguez Alejandro Reffet. Vince se comprometió con esta puertorriqueña en 2015. Como no podía ser de otra manera, lo hicieron a 5.000 pies de altura, ya que ella también era una gran amante de los saltos en paracaídas. Periodista, iba reflejando las aventuras que vivía con el hombre pájaro que un día de diciembre escribió en las alas de su 'jetpack' ese afamado "Do you want to marry me?".

Inhumano

Son muchos los momentos que ha dejado para la galería y que, seguramente, se hayan compartido en las redes sociales sin saber que se trataba de este aventurado galo. Tu cuenta de Twitter, de Facebook o de Instagram seguramente se hayan convertido en puntos donde el mundo haya conocido a Reffet. Todo lo que hizo, era para su propio disfrute, pero también para que el mundo conociera que esa idea con la que hemos soñado todos en algún momento era posible.

Sus imágenes cruzando la Cueva Tianmen en China, la conocida como 'Puerta del Cielo'. Reffet y su 'Soul Flying' Fred Fugen pasaron por esa abertura de 130 metros de alto y 30 de ancho a gran velocidad dejando una de las imágenes más sorprendentes que se pueden ver. Se inmiscuyeron en este monte situado en el sur del país asiático para dejar una postal para la posteridad, además de la impresión que deja el vídeo al verlo.

Esta hazaña supuso hasta 14 intentos durante dos semanas para conseguir firmar este vídeo que en realidad no supone más de un minuto. "La relación potencia/peso es impresionante, es como un avión de combate. Es una máquina que nos permite evolucionar en tres dimensiones", explicaba Fugen después de dejar esa gran imagen que ya queda para la posteridad después del triste fallecimiento de su hermano del alma.

No se quedaron solo en esta hazaña. Reffet se puso en paralelo del avión comercial más grande del mundo, el Airbus A380, otra imagen que convierte al francés en uno de los deportistas extremos que pasará a la leyenda. Junto a Yves Rossy, otro 'jetman', se pusieron a la par de esa excelente obra de ingeniería a la misma velocidad. El riesgo de esta maniobra era máximo, ya que cualquier error podía hacer que uno de los dos hombres voladores se estrellara con el avión.

Su legado

Todos estos vídeos e imágenes quedan para la posteridad. Siempre quiso vivir así, al límite. Esto ha supuesto que, a una edad tan temprana, haya dejado al mundo huérfano. En cualquier caso, tendrá dos herederos: su compañero de andanzas Fred Fugen, también francés, y su aprendiz Ahmed Al Shehhi. Ellos se encargarán de velar por lo que consiguió Vince Reffet, pero también de que esta lucha continua que mantiene el ser humano por crecer y desarrollarse alcance nuevas cotas.

[Más información: El 'hombre volador', que usaba un jetpack para volar con aviones, muere en un accidente]

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