Ronda Rousey ha vuelto a hacer de las suyas. La ex de la UFC está en el centro de todas las miradas de la WWE RAW después de sus particulares comportamientos. En esta ocasión, la luchadora se peleó con varios guardias de seguridad que le intentaron parar durante su pelea con Dana Brooke

Rousey defendía su corona al enfrentarse con Brooke, y aunque ya había conseguido someter a su rival con una llave de brazo, decidió no detenerse y se negó a soltarla, por lo que tuvo que intervenir el cuerpo de seguridad. 

Sin embargo, la reacción de la estadounidense no fue la esperada, ya que arremetió contra todos ellos. En primer lugar, empujó a uno de los árbitros y posteriormente, se dirigió al lugar donde se encontraba su marido, Travis Browne, luchador de la UFC. 

Rousey retó a la WWE en redes sociales

Los agentes intentaron separarles, pero en el intento, Rousey comenzó a agredirles y su pareja reaccionó de manera aún más violenta, noqueando a uno de ellos de un derechazo. No obstante, el episodio no finalizó aquí, ya que la luchadora retó en sus redes sociales a la WWE.

"Pueden despedirme cuando quieran, con gusto me iré a casa y viviré feliz con el amor de mi vida (Travis Browne). No pueden controlarme con este trabajo. La WWE puede asignar toda la seguridad que quieran para seguirme, no pueden controlarme con matones contratados", manifestó.

Asimismo, apuntó que Browne ha sido vetado de de los eventos de la empresa. "Pueden seguir adelante y multarme cuando quieran, no me pueden controlar con dinero. Todos ustedes tuvieron suerte que mi esposo estuviera ahí para detenerme cuando recién comenzaba. Ahora que he sido expulsado de RAW, su suerte se ha agotado", sentenció. 

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