Orlando Ortega, cuarto en la final de 60 metros vallas de los Europeos en pista cubierta, a una centésima del bronce, insinuó un grave problema personal como causa de su fallo y afirmó, moralmente tocado, que los único que desea es "desaparecer de este planeta".

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"Ha sido un golpe muy duro esta carrera, lo único que quiero es desaparecer de este planeta. Son problemas personales difíciles de comprender y sobre los que prefiero no hablar ahora. En su momento se sabrá. Son problemas personales, pero relacionados con el atletismo", explicó Ortega tras la carrera.

Añadió que esos problemas, no relacionados con la Federación Española, según precisó, le vienen afectando desde hace un mes y que son importantes, hasta el punto de que, en caliente, insinuó una posible retirada: "Es importante hasta el punto de que ahora mismo puedo decir que no sé si seguir. La felicidad que tenía hasta hace unas horas ya no está, cuando crees que todo está bien, te das cuenta de que no. En su momento hablaré".

Duro golpe

"He tratado de superarme, como me educaron mis padres. He pasado por muchas cosas complicadas, desde estar solo cuando vine de Cuba a España. Cosas que me podían haber afectado, pero nada como esto. Ahora toca intentar arreglar las cosas, sentarme en mi casa y pensar en qué voy a hacer con mi vida, pero igual no está en el atletismo", afirmó.

Ortega, subcampeón olímpico de 110 metros vallas, se quedó este domingo a una centésima de la que hubiera sido su primera medalla en pista cubierta al clasificarse cuarto en la final de 60 metros vallas de los Europeos con un registro de 7.64.

Venció, inesperadamente, el chipriota Milan Trajkovic con 7.60, seguido de los franceses Pascal Martinot-Lagarde (7.61) y Aurel Manga (7.63). Una centésima después cruzó la meta el español. El británico Andrew Pozzi, defensor del título, terminó sexto con 7.68.

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