En una reciente cena con amigos salió la típica pregunta en las reuniones de treintañeros y cuarentones: "¿Qué famoso te gustaría ser?". No tardé en dar la respuesta más que un par de segundos: Tom Brady. Todos me miraron extrañados y el silencio se apoderó de la mesa hasta que uno, el más valiente, me preguntó: "¿Ese quién es?". 

Mis respuestas ni convencieron ni resolvieron la incógnita. "El quaterback de los Patriots", nada. "El ganador de cinco -ahora ya tiene uno más- de cinco anillos", afirme ya con indignación. Tampoco dio resultado. "El marido de Gisele Bundchen", dije ya desesperado. Ahí ya, por fin, algunos de los chicos y algunas de las chicas por fin ubicaron y pusieron cara aquel nombre que había soltado sin dudar. 

Lo cierto es que el fútbol americano, aunque cada vez tiene más seguidores, no termina de enganchar en España. Tampoco ayudará la última Super Bowl para ganar más fieles para la causa. Pero lo cierto es que en el resto del mundo existe el debate sobre si Tom Brady es el mejor deportista de la historia.

Al menos, la estrella de los Patriots se sienta en la mesa de Michael Jordan y Muhammad Ali. La NFL, al igual que el resto de competiciones estadounidenses, está organizada para que haya máxima igualdad y que difícilmente se repita un campeón. Sin embargo, con Brady, Belichick y el equipo de Nueva Inglaterra han roto todo los registros con una dinastía inigualable. 

Tom Brady abraza al propietario de los New England Patriots Robert Kraft REUTERS

El quaterback de los Patriots ganó 18 años después de su primera Super Bowl, su sexto campeonato de la NFL. 'El señor de los anillos' volvió a reinar, esta vez en Atlanta. No fue su mejor partido, pero un medido pase a Gronkowski, otro viejo rockero, en el último cuarto fue la antesala del touchdown de Sony Michel que daría un nuevo título al conjunto de Boston. 

Tom Brady es bueno, guapo y rico. Perdón, añadan el adverbio muy antes de cada adjetivo. Además, el chico californiano de la eterna sonrisa tiene un pacto con el diablo. A sus 41 años se ha convertido en el más veterano en ganar una Super Bowl y sigue liderando a unos Patriots que ya piensan en extender su contrato hasta los 45.

Lo cierto es que Brady no estaba llamado a ser una estrella en la NFL. De hecho fue elegido en sexta ronda en el draft. El mejor jugador de fútbol americano de la historia fue seleccionado en el número 199. Su primera campaña profesional comenzó como cuarto quaterback en la rotación de Belichick. 

Una lesión de Bledsoe en 2001, el mariscal de campo intocable por aquel entonces en los Pats, dio a Brady la opción de ser titular. El resto, ya es historia. MVP de la Super Bowl en su primer curso liderando la ofensiva de los de Nueva Inglaterra. Ese joven que rellenaba la plantilla un año antes dio a Kraft, propietario de la franquicia, su primer campeonato. 

A Brady le amas o le odias, aunque todo el mundo le respeta. Sus 'haters' simplemente tienen envidia. Es asquerosamente multimillonario, a pesar de que su contrato es el más bajo de los quaterbacks titulares de la NFL debido a que se rige por el anterior convenio. Es el hombre al que todas las marcas quieren patrocinar, lo que le hace ingresar tanto o más que por su contrato con el equipo de Boston. 

En EEUU no quieren dinastías, aunque han tenido que rendirse ante los Patriots de Brady. Los inmortales. Todos te odiamos Tom. Todos queremos ser Brady.