El pasado fin de semana se celebró en Toronto (Canadá) el UFC 231, una nueva velada de la mayor empresa de artes marciales mixtas del mundo. Uno de los combates estrella fue el que enfrentó Max Holloway y Brian Ortega, que peleaban por el cinturón de peso pluma. La contienda se la llevó Holloway, vigente campeón, que propinó una severa paliza a su rival, tanto que el doctor tuvo que parar el combate.

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Varios días después Ortega continúa con su recuperación tras la tremenda molienda que sufrió sobre el octógono. Nariz y pulgar rotos, ojos completamente hinchados... un duro correctivo que pudo haberle costado la vida, como él mismo reconoció en las redes sociales.

"El doctor paró el combate y estoy de acuerdo. Me rompí el pulgar y la nariz, estaba dispuesto a morir allí. Fue la noche de Max, pero volveré. Gracias a todos los que me apoyaron y creyeron en mí", escribió en su perfil de Instagram.

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