La institución que rige el rugby a nivel internacional, World Rugby, ha solicitado a todas y cada una de las selecciones que acudan a disputar la cita más esperada de este deporte, el Mundial de rugby de Japón el próximo año, que los jugadores que viajen con sus combinados se tapen los tatuajes que posean a lo largo de su estancia cuando se encuentren en lugares públicos.

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La decoración del cuerpo con tatuajes ha sido un tema que ha costado normalizar y dejar de que se vea criticado como algo malo. Sin embargo, en la cultura japonesa este tipo de marcas se consideran como algo privado, y no está bien visto por su relación con la mafia japonesa, la yakuza, desde la década de los 60.

"En el último año hemos hablado mucho de esto con los equipos. Al principio esperábamos una reacción en contra, pero ha sido todo lo contrario, lo han entendido", afirmó el director de operaciones del organismo, Alan Gilpin. Además, esta norma ha sido solicitada también a los seguidores que acuden a disfrutar de los encuentros a los estadios.

La selección neozelandesa, los conocidos All Blacks, ya manifestaron que cumplirán esta plegaria. "Cuando cualquiera de nuestros equipos acude a otro país nos esforzamos por ser respetuosos con las costumbres y la cultura locales, y esto no será diferente cuando visitemos Japón", garantizaba Nigel Cass, directivo de la Federación de Rugby de Nueva Zelanda.

El director de World Rugby explicó que "la idea es que se pongan una especie de chaleco en la piscina o el gimnasio para que de este modo se respeten la cultura japonesa". Esta recomendación ya se está efectuando a cualquier turista con tatuajes que acude a espacios públicos como puede ser un spa. Asimismo, se les facilita incluso una pegatina para taparse la zona tatuada o se incluyen zonas exclusivas para los individuos que con ese tipo de dibujos entintados.