¿Puede un futbolista, por mucho que corra, pasarse al atletismo de un día para otro y competir contra los profesionales con garantías de éxito? ¿Es capaz un jugador de baloncesto, el mejor saltador, de superar en longitud a los que llevan toda la vida? Cualquiera de ustedes, así de primeras, pensará que es complicado. Quizás imposible. O improbable. O lo quieran. Entonces, ¿por qué se anticipa que Conor McGregor, luchador de MMA, debería contar con alguna posibilidad sobre Floyd Mayweather, quizás el mejor boxeador de la última década? He ahí la cuestión. Para contestarla, el ESPAÑOL habla con Israel Adrados, seleccionador nacional de MMA (Artes Marciales Mixtas), sobre cómo el irlandés ha podido prepararse para la pelea. Aunque, anticipa: “De ninguna manera”.



Las diferencias entre los dos contendientes son categóricas. Conor McGregor ha desarrollado toda su carrera en las MMA (Artes Marciales Mixtas) y ha sido campeón de peso pluma y ligero en la UFC (Ultimate Fighting Championship), la principal promotora de esta disciplina. Floyd Mayweather, en cambio, ha estado siempre vinculado al boxeo. Ha sido campeón en cinco categorías distintas y se mantiene imbatido (49-0) y con la posibilidad de batir el récord de Rocky Marciano a la vista (50-0). Con ese pasado a sus espaldas, ambos se verán las caras en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas el próximo 26 de agosto. Eso sí, lo harán sobre un ring de boxeo, con lo que eso supone.



“La gente piensa que un boxeador puede pelear en MMA y viceversa, pero las diferencias entre uno y otro deporte, bajo mi perspectiva, son muchas”, reconoce Israel. De ahí la dificultad de McGregor para reconvertirse al boxeo en tan poco tiempo: el irlandés participó en su última pelea en MMA el 12 de noviembre de 2016 contra Eddie Álvarez y la fecha del combate contra Mayweahter se hizo oficial hace apenas dos meses, el 15 de junio. Ese tiempo, en teoría, según se anuncia, le habría servido al irlandés para llegar en condiciones al ring. Pero, ¿es así? “El problema es hasta qué punto va a intentar no hacer el ridículo…”, anticipa el seleccionador.

McGregor entrena para la pelea. Reuters



¿CÓMO SE PREPARA UN LUCHADOR DE MMA?



Israel Adrados, que lleva 17 años vinculado a este mundo y es entrenador desde hace 10, sabe bien de lo que habla. “Ni siquiera todos entrenamos igual las artes marciales mixtas”, reconoce. “Hay quien practica cada modalidad por separado y otros, como yo, que tratamos a las MMA como una especialidad pura”. En cualquiera de los casos, “las diferencias con el boxeo son abismales y, aunque haya despertado mucho interés, el combate, deportivamente, no es muy coherente”.

Cambiar de un día para otro de deporte de contacto es muy complicado, casi imposible. “Cuando te dedicas al boxeo durante años desarrollas una parte física determinada del cuerpo, te acostumbras a pelear a determinadas distancias... En las MMA, por ejemplo, tienes que defender la cintura porque te pueden derribar por ahí, pero en el boxeo, no” explica. “McGregor habría necesitado dos años para acostumbrarse y, aún así, le saldría el instinto de la lucha”.

Mayweather entrena antes de la pelea. Reuters



Pero no todo tiene que ver con las técnicas. El material también es distinto. De hecho, la última polémica generada en torno al combate ha sido por el peso de los guantes. “En ese sentido, en boxeo suelen utilizarse de 10 onzas y son cerrados para favorecer el golpe. En las MMA, normalmente, se utilizan de 4 a 6 onzas y son abiertos. Y el vendaje, a su vez, debe permitir el agarre”. Y eso mismo es lo que ha estado valorando la Comisión Atlética del Estado de Nevada, que finalmente ha acordado que sean de 8. A esto hay que añadirle la importancia de las botas. “En boxeo te dan una fijación al suelo y en las MMA eso no existe”.



Todos estos detalles perjudican a McGregor, que jamás ha practicado boxeo profesionalmente. Sí lo hizo de forma amateur, según desvela John Kavanagh, entrenado del irlandés, en su biografía Vencer o aprender. Pero eso le va a servir de poco. Desde que empezara a practicar las artes marciales mixtas, The Notorious no había vuelto a subirse a un ring. “Puede hacer un ridículo aplastante. Es que incluso cuando él entrena a boxeo, es dentro de nuestra disciplina. Hace año y medio, por ejemplo, él peleó con un especialista en Dirty boxing y recibió una auténtica paliza (aunque luego ganara en la revancha). Pues bien, en aquel combate siempre se mantuvo a tres metros de distancia. Y al otro lado no tenía a un boxeador, sino a un luchador de MMA”, explica Israel.



UN ESPECTÁCULO Y ¿UN SUICIDIO?



The ‘Money fight’ (la pelea del dinero) tiene más de “espectáculo” que de combate. Por números, podría ser la más rentable de la historia. Mayweather y McGregor han anunciado que ganarán 100 millones de dólares cada uno. Eso, más lo que ingrese la propia organización por los derechos de televisión del combate, a lo que hay que sumarle las entradas, que van de los 3.500 dólares a los 10.000 en la zona de ‘ring side’ y tienen un coste de 14.995 en la zona platino.



La contrapartida de todo esto es que “sea un suicidio por las expectativas que ha generado”, reconoce Israel. De hecho, había entradas disponibles cinco días después de que salieran a la venta. “Y, después de las barbaridades que han dicho y el espectáculo denigrante que han protagonizado, no muy deportivo”, está por ver cómo reacciona el público vía televisión. Y, sobre todo, qué pasa en el futuro. “No creo que beneficie a la MMA y no tengo claro hasta qué punto McGregor saldrá bien parado. Lo que es seguro es que, probablemente, después del combate, es posible que no necesite subirse al ring o al octágono en toda su vida”, finiquita Israel. Y eso es lo único cierto sobre el 'espectáculo' o pelea del próximo 26 de agosto. El resto habrá que verlo. 

McGregor atiende a los medios de comunicación Reuters

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