Con sólo 24 años, acaricia con la punta de los dedos su sexto título mundial, el cuarto en MotoGP y el segundo consecutivo. Dentro de dos semanas Marc Márquez llegará al circuito Ricardo Tormo de Cheste con 21 puntos de ventaja sobre Andrea Dovizioso, que ha sido capaz de alargar el suspense hasta el final gracias a su sexta victoria de la temporada en Sepang. A su único contrincante en liza sólo le vale ganar en el trazado valenciano mientras que una undécima posición sería suficiente para el piloto español, que tiene que sumar cinco puntos. De finalizar duodécimo el título recaería en el italiano porque, aunque empatarían a puntos, la igualdad se rompería gracias a los triunfos de cada uno: seis de Márquez frente a siete de Dovizioso si ganara en Cheste.

Noticias relacionadas

Márquez juega en casa, en circuito propicio para sus intereses y donde ya se le ha visto coronarse en dos ocasiones. En el circuito Ricardo Tormo de Cheste suma dos victorias (2014 y 2012), a las que hay que añadir la consecución de dos títulos mundiales (2010 en 125cc y 2013 en MotoGP).

El piloto español se proclamó campeón del mundo de 125cc con 17 años después de desaprovechar su primera bola de partido en Estoril, en una carrera frenética en la que remontó desde la duodécima posición hasta la segunda antes de la aparición de la bandera roja por la lluvia. La carrera se reanudó, pero Márquez se cayó en la vuelta de formación y tuvo que tomar la salida desde la última plaza para terminar ganando tras una remontada antológica que fraguó la leyenda del piloto español. Llegó a Valencia con una renta de 17 puntos sobre Nico Terol, por lo que una octava posición le bastaba. Se conformó con acabar cuarto para no meterse en líos, justo por detrás de Nico Terol en una carrera que ganó Bradley Smith y en la que Pol Espargaró subió al segundo escalón del podio.

Marc Márquez se proclamó campeón el año de su debut en MotoGP. Llegó a Valencia con 13 puntos de margen y jugándose el título con Jorge Lorenzo después de desaprovechar dos bolas de partido en Australia, donde fue descalificado por no entrar a cambiar de neumáticos en la vuelta establecida por Dirección de Carrera, y Japón. Le bastaba con terminar en la cuarta posición si el piloto de Yamaha ganaba una carrera en la que se esforzó por ralentizar el ritmo para que entraran en juego el mayor número posible de pilotos. Márquez finalizó en una cómoda tercera posición, por detrás de Lorenzo y de su compañero Dani Pedrosa.