“El más rápido en curva soy yo”. “No os podéis imaginar lo contento que estoy”. Las dos frases más recordadas del Gran Premio de China no corresponden ni a Hamilton, vencedor de la carrera, ni a Verstappen, que tras clasificarse en penúltima posición terminó en el podio. Estas afirmaciones corresponden respectivamente a Fernando Alonso y Carlos Sainz, dos pilotos que han dado una lección de personalidad y capacidad de conducción que hacen temblar a muchos de los pilotos que no están a la altura de sus monturas.

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'Animal' Alonso

El sábado, el piloto asturiano obraba el “segundo milagro en dos carreras” tras marcar la decimotercera posición con un coche que se queda sin potencia en medio de las dos rectas del circuito de Shanghai. Durante el Gran Premio, el ‘animal’ Alonso volvía a obrar un milagro al situar su deprimente McLaren-Honda nada menos que en sexta posición de carrera por delante incluso del Mercedes de Valtteri Bottas.

Fernando Alonso puede ser el piloto mejor pagado de toda la parrilla, pero se está ganando cada uno de los 40 millones que Honda y McLaren le pagan, demostrando que es el mejor piloto al volante cuando el monoplaza no es competitivo. La segunda proeza, tras las 40 vueltas en los puntos de Australia, estaba tan lejos de toda lógica humana y material que ni el propio Alonso se lo creía: "Que Bottas no me pudiera adelantar ha sido de lo más surrealista que me ha pasado”. 

La supremacía de las dotes de pilotaje de Fernando Alonso está muy por encima del nivel de la capacidad de la ingeniería japonesa demostrada por Honda a lo largo de los últimos años. También de las dotes para realizar un coche competitivo y fiable de McLaren. El asturiano se resignaba e ironizaba en la vuelta 26 cuando fue adelantado por Bottas: "Hay aviones haciendo pasadas muy bajo. Uno acaba de sobrevolarme”.

A pesar de todo, Alonso responde y da resultados mientras el resto de sus ‘socios’ británicos y japoneses están muy por debajo del nivel que el español está demostrando. Al contrario que Räikkönen o Bottas, el piloto de Oviedo está muy por encima de su montura, lo que desgraciadamente priva a los espectadores de todo el mundo de la oportunidad de disfrutar de duelos al máximo nivel si el asturiano pudiera sentarse al volante de un Ferrari o un Mercedes.

“Pilotar mejor que nunca”, abandonos casi siempre

Fernando Alonso se ha retirado en 14 ocasiones desde su regreso a McLaren. Por un motivo o por otro, el dos veces campeón del mundo se ha retirado en el 35% de las ocasiones.

Ni las devastadoras estadísticas, ni la falta de potencial del coche ni los años están pasando factura a las ganas ni a las dotes de pilotaje del piloto de Asturias, que año tras año asegura estar “pilotando mejor que nunca”. Los resultados pueden no reflejar la realidad que muchos se niegan a admitir y es que Fernando Alonso está haciendo las mejores carreras de su vida con el peor coche de su carrera.

Sainz Senior, por favor

Carlos Sainz se ha confirmado en China como un piloto merecedor de un monoplaza de primera fila. Mostró una personalidad de líder imponiendo a su equipo una estrategia arriesgada que finalmente se ha demostrado como la mejor posible, tras conquistar la séptima posición que coloca a Toro Rosso en la cuarta plaza del campeonato de constructores.

Sainz se ha dejado de ser Jr. para ser todo un senior tras decidir que su coche montaría neumáticos de seco mientras que todos los demás pilotos se aferraban a los de lluvia intermedios. El piloto de Madrid pasó de ser un ‘loco’ a ser el más ‘listo de la clase’ en una decisión de auténtico campeón que todos copiaron tres vueltas más tarde.

Carlos Sainz ha sido el primer piloto por detrás de los grandes equipos. Ni Renault, que lo desea con toda su ansia para 2018, ni Force India o Williams, equipados ambos con el poderoso motor Mercedes, han sido capaces de terminar por delante del madrileño.

¿Españoles por finlandeses?

Las carreras de Alonso y Sainz han demostrado que ambos pilotos están limitados por los coches que pilotan y que su techo aún está por llegar. Todo lo contrario que Räikkönen y Bottas, dos pilotos que con grandes monoplazas han protagonizado sendas carreras anónimas y lejanas a las de sus compañeros de equipo.

En China, los españoles valían más que sus rivales finlandeses a pesar de la inmensa diferencia de los medios con los que cuentan unos y otros. Este hecho obliga a lanzar una pregunta al aire para los lectores del EL ESPAÑOL: ¿Qué hubieran sido capaces de hacer Alonso y Sainz con los coches de Räikkönen y Bottas en Shanghai?