Marc Márquez está feliz, muy feliz. El piloto de Honda ha vuelto a subirse a su moto después de más de nueve meses apartado de los circuitos y además lo ha hecho para volver a lo grande, marcando un sensacional tiempo en los primeros entrenamientos libres del Gran Premio de Portugal en el circuito de Portimao

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El ilerdense ha pasado un calvario durante todos estos meses y su retorno a las pistas, aunque solo haya sido en una sesión de entrenamientos, algo rutinario para un piloto, se ha convertido en un motivo de felicidad extrema para un corredor que ha pasado por muchas penalidades en todo este tiempo. Además, su vuelta ha mejorado cualquier expectactiva. 

Han sido nueve meses de mucho sufrimiento, de trabajo, de esfuerzo, de caer y levantarse. Tres operaciones de una lesión importante, pero que no parecía tan grave. Intentos de volver antes de tiempo, accidentes domésticos, visitas a los médicos, cruces de informaciones y mucho estrés y cansancio, no solo físico, también mental. 

Marc ha soportado muchas cosas, críticas y comentarios, durante este periodo en el que ha estado alejado de los circuitos. Su nombre siempre es noticia, es un fenómeno de masas, de atracción mediático como no hay otro igual en estos momentos en la parrilla y, a pesar de no haber estado compitiendo, ha seguido estando de actualidad. 

Ahora, su cara vista esta mañana al comienzo de los primeros entrenamientos libres en el circuito de Portimao denotaba no solo la felicidad de alguien que supera una lesión y vuelve a la competición, sino que su sonrisa era el mejor resumen a su nueva condición, la que deja atrás todo lo malo vivido en este tiempo y que sabe que ahora solo será noticia por sus logros en la pista. 

Logros que, por si alguien tenía alguna duda, volverán, porque le han bastado unos minutos sobre la Honda para marcharse con el mejor tiempo de la sesión, superando incluso a su compañero Pol Espargaró. Marc no solo es de otra pasta, sino que parece venido de otro mundo. Para cualquier otro, solo estar encima de la moto y recuperar sensaciones hubiera si ya una victoria enorme, un triunfo, pero para Márquez que no. Ya ha dicho con su primer actuación que quiere pelear por el podio y quien sabe si por la victoria. De momento, no descarta nada. 

Marc vuelve feliz

El ilerdense ya ha dejado su primer mensaje tras bajarse de la Honda y vivir esas magníficas sensaciones de nuevo, no solo de competir y de rendir al máximo nivel, sino de encontrarse a gusto, competitivo, valiente. Jugársela por estar de vuelta ahora tiene sentido porque tiene un objetivo y un resultado que alcanzar. 

"Difícil encontrar una sola palabra para describir el primer entrenamiento, pero he sentido mucha felicidad". Así entusiasmado se mostraba el corredor de Cervera que ha llegado a tiempo para revolucionar el Mundial de MotoGP por completo, comenzando por la tercera carrera en la que llegarán, salvo algún problema inesperado e indeseado, sus primeros puntos de aquella fatídica caída en Jerez

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