Río de Janeiro no para de dar ‘alegrías’. Ya saben, que si la Villa Olímpica no está en condiciones, que si las aguas están contaminadas, que si el Zika… Pues bien, a todo esto se une una última polémica: el boxeo olímpico ahora es acusado de corrupción, según una investigación llevada a cabo por el diario británico The Guardian tras hablar con diferentes fuentes.



Según desvela el propio periódico, una figura de alto rango le habría manifestado que “no hay dudas” sobre que algunos jueces y árbitros “se corromperán”. Es decir, aceptarán dinero con tal de manipular los combates por el título olímpico de boxeo. Una hipótesis que automáticamente se han encargado de desmentir desde la Asociación Internacional de Boxeo Amateur, que ha tildado las informaciones de simples “rumores”.



Las acusaciones no son nuevas. De hecho, en los Juegos de Seúl 1988, el combate ganado por Park Si-Hun sobre el estadounidense Roy Jones Jr acabó pasando a la historia como sinónimo de escándalo. No obstante, en conversaciones de The Guardian con un potavoz de la Asociación Internacional de Boxeo Amateur, ellos creen que la tendencia ha cambiado, aunque no desmienten que en el pasado se haya incurrido en este tipo de amaños: “Desde 2015, la AIBA (Asociación Internacional de Boxeo Amateur) ha llevado a cabo cambios en su gobernanza para favorecer a los requerimientos del negocio, de los patrocinadores y de los beneficios de la comunidad AIBA”.



Otra de las fuentes consultadas por The Guardian alude a la existencia de corrupción y que es probable que en Río de Janeiro se sucedan amaños. Los jueces, considera, han sido presionados para permanecer en silencio. Asimismo, el organismo internacional ha sido acusado de aceptar un préstamo de 10 millones de dólares para financiar la expansión de las series mundiales de boxeo (WSB por sus siglas en inglés) y la AIBA en torneos organizados en 2014 y que eran clasificatorios para Río de Janeiro.



De hecho, la periodista búlgara Ognian Georgiev acusó el mes pasado a los árbitros de favorecer a los púgiles venezolanos en el preolímpico celebrado en dicho país y donde se habría pagado una cantidad cercana a los 450.000 dólares para organizar el torneo, en el que se clasificaron cuatro de los seis boxeadores venezolanos que compitieron para lograr su clasificación para los Juegos. Unas acusaciones a las que la portavoz de la AIBA contestó de la siguiente manera: “La ciudad anfitriona fue seleccionada por un proceso de licitación y se pagó, como ocurre en cualquier parte del mundo en la que se celebran eventos de este tipo”.



Sea como fuere, a Brasil le siguen surgiendo problemas cuando restan apenas cuatro días para la ceremonia de inauguración. Quizás, la única buena noticia sobre Río 2016 de la que se habla estos días.

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