Casi una semana después, en el Barça vuelven a tener motivos para estar descontentos con los arbitrajes. El equipo azulgrana sumó un nuevo empate ante el Celta de Vigo, el segundo consecutivo en La Liga y que, como ante el Valencia, bien pudo haber sido una victoria.

Noticias relacionadas

Sin embargo, hubo 'pinchazo', con otra decisión arbitral que pudo ser clave para el devenir final del encuentro. En el minuto 25, cuando el marcador señalaba un empate a uno, Luis Suárez superó al portero visitante, Rubén, con facilidad y totalmente solo. Un pase en profundidad de Messi había posibilitado la acción, que quedó invalidada por fuera de juego.

Al final de los 90 minutos, el electrónico señaló un resultado, 2-2, que podía haber sido bien distinto en el caso de que el gol de Suárez, legal para muchos, sí hubiese sido validado. Las protestas del atacante uruguayo nada más conocer la decisión del colegiado Melero López dejaron a las claras el malestar reciente con los árbitros entre los hombres de Ernesto Valverde.

Lo sucedido en Mestalla el domingo pasado, durante el 1-1 ante el Valencia, todavía está demasiado reciente. A la media hora de partido, Messi disparó dentro del área valencianista y a Neto se le escapó el balón dentro de su portería. Fue gol claro, pero ninguno de los colegiados del partido lo dio por bueno.

El gol que marcó el Barcelona en Mestalla y no le dieron por válido. TV

Las repeticiones demostraron que el error fue clamoroso y llevaron al Barça a pedir la implantación del videoarbitraje lo antes posible en el fútbol español. Algo que no ocurrirá, en principio, hasta la próxima temporada. La aplicación del VAR podría haber significado el triunfo azulgrana ante el Valencia y también ante el Celta de Vigo, pero el líder sólo ha sumado dos puntos de seis posibles en las dos últimas jornadas. ¿Se acordarán en Barcelona de este otro 'Villarato' al final del curso?