Está la fe, la creencia pseudoreligiosa (y casi mística) que incita a cualquiera a creer. Máxime, toca decir, si el aficionado es del Atlético. En ese caso, jamás se claudica. En el Calderón, eso no se contempla. Allí se va a “morir”, como rezaba una pancarta en la Ciudad Deportiva tras la derrota ante el Madrid en Champions (3-0). Eso es así: rendirse nunca ha sido una opción ni para la afición ni para los jugadores. Y, obviamente, tampoco lo va a ser de cara a la posible remontada. “Sólo basta con mirar al estadio”, reconocía Saúl tras el partido contra el Eibar (1-0). En definitiva, más allá de los argumentos, en el Manzanares todos piensan en darle la vuelta a la eliminatoria.



Ocurre que el ser humano también cuenta con una parte racional. Y, claro, la cosa cambia si se le empieza a dar vuelta a los datos. En ese caso, lo normal es soltar un ‘bufido’ y decir: “¡¡pufffff!!, está muy difícil”. Y así es. Al Atlético sólo le sirven cinco resultados (del total de 55 partidos) para creer en la remontada contra el Madrid. En concreto, esos son: el partido de la tercera jornada de Liga contra el Celta (0-4), el de la cuarta ante el Sporting (5-0), el de la octava ante el Granada (7-1), el de la ida de Copa frente al Guijuelo (0-6) y el penúltimo choque en competición doméstica ante Las Palmas (5-0). Es decir, los rojiblancos tienen un 9’09% de posibilidades de conseguir un marcador parecido en base a la estadística.

Carrasco, tras fallar una ocasión contra el Eibar. Reuters



Analizando estos datos, el Atlético no le ha ganado con una renta que le sirva a ninguno de los 10 primeros clasificados de la Liga. Pero bien, todo esto se calcula pensando en que el equipo de Simeone podría darle la vuelta al cruce en 90 minutos. Y, durante ese periodo de tiempo, también podría forzar la prórroga. ¿Y cuántos resultados le valdrían para ello? Otros cuatro: dos contra Osasuna (0-3 y 3-0), uno contra el Eibar en la Copa del Rey (3-0) y otro ante el Valencia (3-0).

"LO IMPOSIBLE, EN EL ATLÉTICO ES POSIBLE"



Esos resultados, sin embargo, pueden tornar este miércoles. Por qué no. Si se recopilan los datos por dianas conseguidas, el Atlético de Madrid ha marcado dos o más goles en 30 encuentros, uno solo en 17 partidos y más de cuatro en otros ocho choques. En última instancia, contra el Eibar, los rojiblancos sumaron tres puntos por la mínima (1-0), quedándose a cinco del Sevilla cuando restan dos jornadas de Liga y manteniendo la tercera plaza.



Sin embargo, todo lo anterior son datos, con lo que eso implica: no siempre aciertan. A veces, se equivocan. O llega alguien como Simeone y los cambia. Eso también ocurre. Y bien lo sabe el Atlético, que ha pasado, desde que llegara el argentino, de estar luchando por entrar en la Europa League a ser un fijo en la Champions, llegando a tres semifinales en cuatro temporadas y consolidándose como el tercer equipo de España (o el primero, como en el curso de 2013/14). Y esto último, por cierto, no son datos, sino hechos, casi siempre mucho más concluyentes.



Este equipo, con Simeone a la cabeza, ha conseguido cambiar la dinámica del club, olvidar aquello del ‘Pupas’ y darle absolutamente la vuelta a todo. “Antes, perdíamos y nos alegrábamos muy pocas veces; ahora, ganamos y ya nos parece una rutina”, decía alguien en el Calderón. Y eso también verdad. Negarlo sería de necios. Por eso, y por muchas cosas más, aunque la esperanza estadística no llegue al 10%; la de la afición ronda el 100%”. Ya lo dijo el Cholo tras caer contra el Madrid: “Lo imposible, en el Atlético de Madrid es posible”. Y no hay mucho más que añadir.

Saúl celebra un gol contra el Eibar. Reuters

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