El Juez de Instrucción número 2 de Pamplona ha ordenado este miércoles el embargo de los bienes del expresidente de Osasuna, Patxi Izco, en cumplimiento de la resolución dictada hace varias semanas y no satisfecha en la que le emplazaba a presentar una fianza por importe de 1,4 millones de euros.





La fianza exigida pretende hacer frente a la posible responsabilidad civil derivada de la supuesta participación de Izco en salidas irregulares de dinero procedente del club, que el magistrado investiga en una pieza separada del denominado Caso Osasuna.





Según han confirmado a Efe fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN), al no haber satisfecho Izco la fianza reclamada el pasado 4 de julio por importe de 1.486.008 euros, el juez Fermín Otamendi ha dictado varios decretos para facilitar su cumplimiento, lo que supone el embargo de la pensión que cobra el expresidente osasunista, así como de dos viviendas de su propiedad y un fondo de inversiones a su nombre.





En la resolución notificada hace tres semanas, el juez advertía indicios de que Izco se lucró con el patrimonio de Osasuna, en una cifra que "provisionalmente" calculaba en 1.117.299 euros, dinero no justificado por el expresidente de Osasuna.





Por ello le imponía una fianza incrementada en una tercera parte (1.486.008 euros), en previsión de posibles modificaciones o nuevas revelaciones.





Así, entre otros hechos, el magistrado expuso que, entre 2008 y 2012, Izco percibió en metálico 104.129 euros, de los que documentó mediante meras notas manuscritas 28.844; que entre 2005 y 2012 pagó con cargo a una tarjeta de crédito del club "gastos de todo tipo, exclusivamente personales", por importe de 38.354 euros; y que abonó con fondos de Osasuna un crucero por el Caribe por importe de 26.050 euros.





Asimismo, expuso que "indiciariamente" recibió un total de 401.000 euros por parte de Osasuna y que en el verano de 2011 "desaparecieron de la caja del club" 76.611 euros contabilizados bajo el concepto "pago a agente". No existe, según el magistrado, ninguna justificación documental del destino de esta cantidad.





El magistrado abrió esta pieza separada al descubrir en las investigaciones realizadas que entre 2003 y 2007 se extrajeron en metálico, mediante la retirada de billetes, un total de 2.640.000 euros de las cuentas del club.





En el auto, el juez recordó que, en su declaración judicial, Izco reconoció haber utilizado dinero de Osasuna para realizar gastos exclusivamente personales y, por otro lado, no ofreció explicaciones convincentes sobre el resto de cantidades extraídas en metálico.





En este sentido, continúa el magistrado, no puede dejar de valorarse que durante varios años Izco "consintió, permitió y favoreció prácticas completamente irregulares en las cuentas de la entidad".

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