Pep Guardiola, por decirlo llanamente, no se tomó demasiado bien la eliminación de su equipo en los octavos de final de la Copa de Inglaterra frente al Wigan de tercera división. “Enhorabuena, han tirado una vez a puerta”, reconoció al final del partido, con sorna. El Manchester City había caído con un gol de Will Grigg –sí, aquel irlandés que estuvo ‘on fire’ durante la Eurocopa– a 10 minutos del final, y ni el técnico español ni sus jugadores supieron encajar el golpe. De hecho, el propio Kun Agüero terminó el partido agrediendo a un hincha local. Fue el reflejo de lo vivido por toda la plantilla.



Los papeles, sin embargo, no se perdieron sólo en los últimos minutos del choque. Guardiola, previamente, en el túnel de vestuarios, al descanso, ya se encaró con Paul Cook, técnico del Wigan. ¿El motivo? La roja vista por Fabian Delph minutos antes por una entrada con los dos pies por delante. Eso provocó un tumulto al final de los primeros 45 minutos y un intercambio de palabras entre los dos entrenadores. Uno de Premier League y otro de tercera.



Ese fue el resumen, lo que quedó de un partido que dejó dos caras bien visibles. Por un lado, la del Manchester City, que olvida su sueño de ganar cuatro títulos esta temporada (ya sólo le quedan la Champions, la Copa de la Liga y la Premier League, donde no tiene casi oposición); y, por otro lado, la del Wigan, que cinco años después volvió a hacer historia. En la otra ocasión, el entonces equipo de Roberto Martínez se impuso a los Skys blues en la prolongación de la final de Copa disputada en 2013.



La reacción del técnico y sus jugadores sorprende por cómo se está desarrollando la temporada. Hasta ahora, no habían tenido ningún problema. Habían comandando todas las competiciones con puño de hierro y sin incidentes. El Manchester City es líder de la Premier League con 72 puntos y a mucha distancia de sus rivales directos: United (56), Liverpool (54) y Chelsea (53). Tiene pie y medio en los cuartos de final de la Champions League tras pasar por encima del Basilea (0-4) y está en semifinales de la Copa de la Liga, donde se enfrentará al Bristol City. Por todo esto, la ‘trifulca’ en el vestuario se antoja desorbitada.



No obstante, no es la primera vez que el ahora técnico del Manchester City pierde los papeles. En Alemania, también dejó instantáneas para el recuerdo. Durante un partido entre el Bayern de Múnich y el Borussia Mönchengladbach, se dirigió a Bibiana Steinhaus -'Bibi', para los amigos-, asistente en aquel partido y primera árbitra de la historia de la Bundesliga, para reprocharle que no añadiera más minutos (el partido terminó 0-0). Después, ante su negativa, le dio la mano para darle las gracias. Tras el encuentro, se intentó disculpar. La colegiada, entonces, no quiso ni mirarle la cara.

Pep Guardiola se enzarza con Bibian Steinhaus, primera árbitra de la Bundesliga



Seguramente, Paul Cook tampoco quiera hacerlo. Al menos, de momento. Eso sí, su Wigan está en la próxima ronda de la FA Cup y eso es lo único que importa. Con menos posesión (tan solo 17% y un disparo). A ellos les da igual. Consiguieron su objetivo. Guardiola, en cambio, fue el protagonista por su trifulca en el vestuario. 

Noticias relacionadas