Era una de las opciones más posibles y así puede acabar siendo: Portugal podría ser el rival de España en los octavos de final del Mundial. Los de Roberto Martínez empataron frente a Colombia (0-0)y se tuvieron que conformar con ser segundos de grupo.
No hubo goles, pero el partido ante el combinado cafetero fue trepidante. Los colombianos, liderados por un James Rodríguez imperial, merecieron mucho más, pero se toparon una y otra vez con Diogo Costa.
El portero portugués tuvo que intervenir en cinco ocasiones dentro de un choque que dejó más de 35 remates. Un vendaval ofensivo, un auténtico correcalles que acabó de forma sorprendente sin goles.
Es uno de sus ídolos. Es James Rodríguez y el pueblo colombiano lo adora ❤️🇨🇴#DAZNMundial #FIFAWorldCup pic.twitter.com/WNjciQ8IeT
— DAZN España (@DAZN_ES) June 28, 2026
Portugal volvió a dejar dudas. Vitinha, capitán general del PSG, estuvo desaparecido. Además, la constelación de estrellas lusas volvió a vivir un encuentro sin lograr unas sinergias que les pueden hacer dar un paso más allá.
Los lusos se medirán a Croacia en dieciseisavos y España podría ser su rival en unos hipotéticos octavos de final en lo que sería la reedición de la última final de la Nations League y de los octavos del Mundial 2010.
Ida y vuelta constante
Desbocada, intensa y con las ideas muy claras: así saltó la selección cafetera al terreno de juego para adueñarse de un choque vibrante. A pesar de la sofocante humedad reinante, el ritmo del encuentro fue frenético desde el pitido inicial, regalando un escenario repleto de espacios donde Colombia impuso su ley con autoridad.
Dirigidos por un James Rodríguez magistral que manejó los hilos y los tiempos a su antojo, y con un Luis Díaz punzante que actuó como un auténtico cuchillo por la banda izquierda, el combinado sudamericano desarboló por completo a una Portugal desdibujada.
Al cuadro europeo, totalmente partido y carente de cohesión entre sus líneas, le costó una enormidad replegar y recuperar el balón tras pérdida, sufriendo un auténtico calvario, especialmente durante la primera media hora de juego.
Luis Díaz, durante el partido contra Portugal.
Este dominio incontestable no tardó en traducirse en ocasiones clarísimas de peligro. Jhon Córdoba tuvo el gol en sus botas en el minuto 2 con un testarazo que se marchó desviado por muy poco.
El propio delantero volvió a rozar el tanto en el 17 tras culminar un contragolpe fantástico con un disparo seco y muy potente. Su remate parecía besar la red, pero una mano providencial y firme de Diogo Costa evitó el zarpazo, sosteniendo milagrosamente a una escuadra lusa que hacía aguas en cada transición defensiva.
Sin embargo, el tramo final del primer acto ofreció una tregua para los europeos, que tiraron de orgullo y calidad para equilibrar las fuerzas. En el minuto 39, Bruno Fernandes firmó la opción más clara para Portugal con un latigazo desde el interior del área que Camilo Vargas solventó con una estirada soberbia.
Bruno Fernandes dispara durante el partido ante Colombia.
Acto seguido, Rúben Neves acarició el poste con un disparo lejano y, poco después, João Félix mandó el balón por encima del larguero tras un control orientado de altísima escuela.
Así se llegó al descanso, tras 45 minutos repletos de alternativas donde Colombia perdonó su clara superioridad inicial y Portugal demostró que, aun estando completamente partida, conserva intacto su peligro.
El guion se mantuvo durante la segunda parte. Colombia se volcó en busca del gol y éste no llegó fruto de las grandes intervenciones de Diogo Costa. El portero luso fue la figura de los suyos y evitó que la noche acabara peor.
También lo hizo el VAR al anular un gol de Davinson Sánchez en el 93' por apenas unos centímetros. El central colombiano cabeceó a gol, pero su pie estaba ligeramente adelantado.
Se vieron más de 35 disparos, pero ninguno acabó en el fondo de la red. Colombia y Portugal se repartieron los puntos y el combinado cafetero se llevó el premio de ser primera de grupo.
