La tranquilidad que rodeaba a la selección de Corea del Sur durante el Mundial de 2026 se ha visto alterada por una polémica que tiene como protagonista a su máxima estrella y capitán, Son Heung- min.
A tan solo dos días de disputar un partido decisivo, la relación entre el combinado asiático y los medios de comunicación de su país atraviesa uno de sus momentos más dedicados.
Todo comenzó después de que trascendieran comentarios realizados por periodistas surcoreanos durante un entrenamiento del equipo.
🚨🇰🇷 | A los reporteros coreanos se les olvidó apagar el micrófono y fueron grabados criticando a Son por no haber completado el servicio militar.
— Sergio 🇫🇷 (@Seergiot3ck) June 9, 2026
En Corea el servicio militar dura casi 2 años, pero Son solo hizo 3 semanas de básico tras ganar el oro en los Asiáticos 2018. 😳 pic.twitter.com/ewwN0fB7Qq
En esas conversaciones se cuestionaba la figura del delantero, incluyendo referencias a su liderazgo dentro del grupo y al tratamiento especial que recibió respecto al servicio militar obligatorio que existe en Corea del Sur.
La reacción de la Federación de Fútbol de Corea no tardó en llegar. Según diversos reportes, los responsables de comunicación del combinado nacional convocaron una reunión con los periodistas desplazados al torneo para abordar la situación.
Son durante el partido de Corea del Sur ante la República Checa.
Incluso se cancelaron actos previstos con los medios para tratar internamente el conflicto y exigir explicaciones por los comentarios dirigidos hacia Son.
Además de las críticas al futbolista, la federación mostró su preocupación por la difusión de información desde la concentración.
El episodio ha provocado un clima de tensión poco habitual en un equipo que comenzó el Mundial con una victoria frente a la República Checa.
A pesar del buen arranque deportivo, la controversia amenaza con convertirse en una distracción importante antes de los próximos compromisos del conjunto dirigido por Hong Myung-bo.
Sin embargo, la filtración de los comentarios cambió por completo el foco mediático y obligó a los dirigentes de la federación a intervenir para intentar rebajar la tensión existente.
Son Heung-min, uno de los futbolistas más importantes de la historia del fútbol surcoreano y referente absoluto del vestuario, no ha realizado declaraciones públicas sobre el incidente.
Son en el medio celebrando con sus compañeros la victoria de Corea del Sur ante la República Checa.
El delantero afronta además uno de los momentos más importantes de su carrera internacional. A sus 33 años sigue siendo la gran referencia ofensiva de Corea del Sur y el líder de una generación que sueña con hacer historia en el torneo.
Sin embargo, desde el entorno del equipo consideran que los ataques recibidos han sobrepasado los límites de la crítica deportiva y han dañado la convivencia entre la selección y la prensa que acompaña al combinado nacional durante el torneo.
Por el momento, todas las partes intentan rebajar la tensión para que el conflicto no tenga consecuencias mayores. El objetivo de la selección es volver a centrar toda la atención en el terreno de juego y evitar que una polémica extradeportiva empañe sus aspiraciones mundialistas.
