El éxito, a menudo, no llega cuando uno lo desea. Lo normal, seamos sinceros, es que nunca aparezca. Sin embargo, a veces, lo hace. Sin avisar, un día cualquiera, uno se ve ahí arriba, subido al altar. Y ya está. Como le ha ocurrido a Anthony Modeste (Cannes, Francia, 1988), ‘Pichichi’ de la Bundesliga (11 goles en nueve jornadas) y máximo artillero francés. A sus 28 años, después de pasar por siete clubes distintos y tras una carrera más bien discreta. Hasta ahora, cuando ha explotado definitivamente, con un hat-trick ante el Hamburgo (3-0) que le sirve a su equipo para seguir a cinco puntos del Bayern de Múnich y como cuarto clasificado en la competición alemana.



Su historia, como la de muchos delanteros, versa entre el anonimato y la expectación permanente. Modeste, por condiciones, siempre fue una promesa. Desde bien niño, cuando comenzó a jugar, apuntó maneras. El pequeño Anthony, al fin y al cabo, ya en el Niza, lo tenía todo: velocidad, remate y cualidades para progresar. Sin embargo, aquel fulgurante inicio dio lugar a una travesía con claros y oscuros. Primero, brillando en el Angers, al que se fue cedido, marcando 20 goles en 40 partidos. Pero después, ay, después…

Anthony Modeste celebra un gol con el Colonia. EFE



Anthony Modeste probó y probó. Jugó en el Bordeaux (15 goles en 57 encuentros) y de allí se fue cedido al Blackburn Rovers durante el mercado invernal, en la que fue una temporada para olvidar -nueve partidos jugados y ningún gol-. No sólo por su actuación, sino también por la de su equipo. En lo personal, siendo galardonado como el segundo peor fichaje de la Premier League según la web ‘Football365’ -sólo por detrás de Park, adquisición del Arsenal-. Y en lo grupal, descendiendo a final de temporada.



Pero ese fue el punto de inflexión de su carrera. A la temporada siguiente, en el Bastia -donde también estuvo cedido- hizo 17 goles en cinco partidos. Y, desde entonces, suma y sigue. Fichó por el Hoffenheim y comenzó a progresar (23 tantos en 62 encuentros). Poco a poco, sin dar saltos de gigante, se fue consolidando en la Bundesliga. Y la temporada pasada, llegó al Colonia, donde definitivamente se ha hecho un hueco. En su primera campaña, con 18 goles; y este curso, con 13 tantos (nueve en Bundesliga) entre todas las competiciones.



En el último partido, contra el Hamburgo, dando toda una lección. Anotando el primero con un remate de primeras, el segundo de cabeza y el tercero en una carrera tras un control delicioso. Un hat-trick que es el primero de un jugador del Colonia desde Toni Polster (lo hizo en el 4-0 contra el Hamburgo, 1997). Pero no sólo eso. Este curso, además, ha sido el principal responsable del empate que consiguió su equipo en el Allianz Arena (1-1) y el que hace posible que su equipo marche cuarto, a cinco puntos del Bayern. Una sorpresa para todos. Quizás, incluso, para él mismo. Pero, en cualquier caso, lo que le permite ser el máximo goleador francés esta campaña: Griezmann (6), Gameiro (5) y Benzema (4). Y eso, como diría aquel, son palabras mayores.

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