Carlos Serrano
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Hay futbolistas que, una vez que se retiran, pasan a un segundo plano mediático. Otros, sin embargo, continúan acaparando titulares por diferentes motivos. Iker Casillas pertenece a este último grupo y, a lo largo de los años, ha protagonizado noticias relacionadas tanto con su vida sentimental como con sus inversiones inmobiliarias.

Precisamente, el mercado de la vivienda es uno de los ámbitos en los que el exportero del Real Madrid ha sabido desenvolverse. En la actualidad, dispone de un ático en La Finca, en Pozuelo de Alarcón, donde vive desde su separación de Sara Carbonero. No obstante, su patrimonio inmobiliario va mucho más allá de esta residencia.

Su relación con el mundo de la vivienda comenzó cuando todavía era muy joven y apenas llevaba unas temporadas en el primer equipo blanco. "Me he comprado un Audi X5, que me gustaba, y les he comprado una casa a mis padres. Y ahora, pues tengo mi casa, y me estoy divirtiendo un poco a la hora de amueblarla", dijo en 2004.

Por aquel entonces, solo acumulaba cinco temporadas en la primera plantilla madridista. Pese a su creciente éxito deportivo y económico, el guardameta siempre insistió en que no había olvidado sus orígenes.

Algunos de sus compañeros llegaron a considerarlo demasiado ahorrador, debido a su reticencia a gastar dinero. Casillas, sin embargo, defendía que su manera de administrar sus ingresos respondía a una cuestión de educación y de experiencia personal.

Iker Casillas Sergio R Moreno GTRES

Durante aquella conversación recordó, por ejemplo, que no llamaba a su familia durante el Mundial de Corea para evitar gastos. Una decisión que matizó al explicar que el entrenador no les permitía hacerlo y que la diferencia horaria con España también influía.

Asimismo, reconocía que un futbolista del Real Madrid con un salario elevado tenía que ser "muy tonto para no llegar" a final de mes. En su caso, haber crecido en una familia con dificultades económicas le había enseñado a valorar lo que conseguía: "Venía de una familia a la que le costaba mucho" y eso hacía que "le diera más valor a lo que tenía".

Su identidad y sus raíces también ocuparon un lugar destacado en aquella entrevista. Lejos de renegar de su procedencia, Casillas reivindicaba con orgullo su vínculo con Móstoles y se distanciaba de la imagen de estrella inalcanzable que acompañaba a algunas figuras del fútbol. "A mí ser de Móstoles es lo que me gusta. Es normalidad, sencillez, huir del término ése de galaxia", afirmaba en la entrevista concedida a El País en 2004.

Incluso apuntaba que jugadores como Zidane o Beckham tampoco se identificarían necesariamente con esa etiqueta. Eran los años en los que Florentino Pérez había reunido en el Real Madrid a algunas de las grandes estrellas del panorama internacional, en un proyecto que no acabaría respondiendo por completo a las expectativas generadas, especialmente a partir de 2003.

Más de dos décadas después, el patrimonio inmobiliario de Casillas se ha ampliado considerablemente. A sus 45 años, el exguardameta cuenta con varias propiedades, entre ellas una vivienda en Madrid, una casa unifamiliar en el municipio donde reside y otro inmueble destinado a oficinas.

Parte de estas inversiones se canaliza a través de Ikerca S. L., una sociedad que administra distintos activos inmobiliarios situados en localidades como Boadilla del Monte, Móstoles y Villaviciosa de Odón. A esta estructura empresarial se suma Casillas World S. L., que en 2021 contaba con otras cinco propiedades, incluidos varios pisos en las proximidades de Madrid y uno en Ávila.

Entre sus adquisiciones más llamativas figura también una vivienda en Cap Cana, uno de los complejos residenciales más exclusivos de República Dominicana, que habría comprado a finales de 2025. Una inversión que refleja cómo el exinternacional español ha diversificado sus activos más allá del mercado inmobiliario nacional.