Zinedine Zidane recordó cómo fueron sus primeros años en Marsella y la importancia que tuvieron sus padres durante una etapa en la que el fútbol comenzó a convertirse en el centro de su vida.
El francés creció en La Castellane, un barrio humilde de Marsella, en el seno de una familia de origen argelino. Desde muy pequeño tuvo claro que quería dedicarse al fútbol.
Sin embargo, su relación con los estudios no fue sencilla. Zidane reconoció que tuvo problemas en la escuela y que su comportamiento no siempre fue el adecuado.
“Mis padres nunca me regañaron, pero sabía que mi actitud no era la correcta”, explicó el exfutbolista al recordar aquellos años. Pese a sus dificultades, su familia decidió confiar en él.
Sus padres entendieron que el joven Zidane tenía una prioridad muy clara. En lugar de presionarle, optaron por permitirle seguir su propio camino y desarrollar su pasión por el fútbol.
RUEDA DE PRENSA DE ZIDANE
El deporte pasó entonces a ocupar prácticamente todo su tiempo. Zidane encontró en el fútbol una vía para desarrollar el talento que llevaba mostrando desde niño en las calles de Marsella.
Su llegada al Cannes fue especialmente importante. Allí pudo acercarse al fútbol profesional y observar de primera mano cómo trabajaban los jugadores de élite.
Aquella experiencia terminó de confirmar sus intenciones. Zidane quería convertirse en futbolista profesional y estaba dispuesto a dedicar todos sus esfuerzos para conseguirlo.
El francés comenzó a cuidar cada detalle relacionado con su preparación. El descanso, la alimentación y los estiramientos pasaron a formar parte de una rutina enfocada en mejorar su rendimiento.
Zinedine Zidane, en un evento en Madrid.
Zidane centró sus esfuerzos en alcanzar el máximo nivel. Su objetivo era convertirse en el mejor jugador posible y hacer sentir orgullosos a sus padres.
La trayectoria posterior confirmó que aquella decisión fue acertada. Tras pasar por Cannes y Girondins de Burdeos, dio el salto a la Juventus, donde se consolidó entre los grandes futbolistas europeos.
Zidane, en el estadio de Wembley para la final de la Champions League.
En 2001 llegó al Real Madrid por una cifra récord para la época. En el conjunto blanco construyó una carrera legendaria, con el gol de volea en la final de la Champions de 2002.
Su carrera también estuvo marcada por la selección francesa. Zidane fue una pieza fundamental en el Mundial de 1998, donde Francia conquistó el título ante Brasil.
El niño que tuvo dificultades en la escuela terminó convirtiéndose en uno de los mejores futbolistas de la historia. Su talento y determinación le permitieron cumplir el sueño que comenzó en las calles de Marsella.
