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Mikel Oyarzabal se ha convertido en uno de los grandes referentes de la Real Sociedad y de la selección española. Sin embargo, el delantero recuerda que su formación personal fue tan importante como su crecimiento sobre el terreno de juego.

Mientras daba sus primeros pasos en la élite, Oyarzabal decidió no abandonar los estudios. Apostó por cursar Administración y Dirección de Empresas, convencido de que debía prepararse para cualquier escenario, incluso si el fútbol no salía como esperaba.

Compaginar los entrenamientos, los viajes y los exámenes no fue una tarea sencilla. El propio Mikel Oyarzabal reconoce que hubo momentos complicados, aunque encontró un apoyo fundamental en las personas con las que convivía.

"No fue fácil, pero compartir dos años piso con mis amigos me ayudó mucho, dentro y fuera del fútbol", explicó el futbolista al recordar una etapa que considera decisiva para su desarrollo tanto académico como personal.

Durante esos años, Oyarzabal compartió vivienda con varios amigos que estudiaban la misma carrera. Esa convivencia hizo que pudieran ayudarse con apuntes, trabajos y exámenes cuando las obligaciones deportivas le impedían asistir a clase.

Oyarzabal, en la final del Mundial. Reuters

El capitán de la Real Sociedad aseguró que aquella experiencia fortaleció su amistad con ellos y le permitió afrontar con mayor tranquilidad la presión que supone abrirse camino en el fútbol profesional.

Más allá de las aulas, Mikel Oyarzabal considera que vivir con amigos fue un aprendizaje constante. La convivencia le enseñó a asumir responsabilidades, organizarse y crecer como persona en una etapa clave de su vida.

El delantero también explicó que nunca quiso acogerse a un plan especial para deportistas de élite. Su intención siempre fue completar la carrera como cualquier otro estudiante, adaptándose a las exigencias del calendario futbolístico.

Con esfuerzo y constancia, Oyarzabal terminó cumpliendo ambos objetivos. Se consolidó como una de las grandes figuras de la Real Sociedad y consiguió finalizar sus estudios universitarios, algo poco habitual en el fútbol profesional.

Oyarzabal celebra su gol contra Francia. REUTERS

Ahora, convertido en uno de los líderes del vestuario de la selección española, Mikel Oyarzabal sigue poniendo en valor aquella etapa. Para él, compartir piso con sus amigos fue una experiencia decisiva, tanto dentro como fuera del fútbol.

Y es que estar en la misma casa que tus amigos, fuera de la burbuja que se genera cuando eres futbolista ayuda a mantener los pies en la tierra y a no caer en ciertos lujos o comodidades que solo un jugador puede afrontar.