C. S.
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Esteban Granero es uno de los exponentes más interesantes del fútbol español que traspasó los límites del deporte para convertirse en emprendedor y experto en inteligencia artificial aplicada al deporte.

Aunque muchos lo recuerdan por su paso por la cantera del Real Madrid y por clubes como la Real Sociedad, el Espanyol o el Queens Park Rangers, su historia no termina con su retirada anunciada el 5 de julio de 2021.

Granero comenzó en la academia madridista con solo 7 años, destacando desde edades tempranas: marcó 83 goles en la categoría de benjamín (menos de 10 años) y fue capitán de los alevines.

Su carrera profesional incluyó 15 años como futbolista, cuatro títulos -entre ellos una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España con el Real Madrid- y experiencia en la élite tanto en España como en Inglaterra.

Jugaba como centrocampista y se caracterizaba por su inteligencia táctica y su capacidad para equilibrar el mediocampo. Sin embargo, lo más fascinante de Granero no está solo en sus logros deportivos, sino en su evolución posterior.

Esteban Granero es el fundador y CEO de Olocip Álex Zea

Tras colgar las botas, se reinventó como fundador y CEO de Olocip, una empresa de inteligencia artificial especializada en deporte, y se adentró en campos como la psicología y la escritura.

Esta transición no fue casualidad: Granero siempre ha demostrado una mente analítica, crítica y muy reflexiva sobre lo que significa liderar, aprender y crecer.

La importancia de saber rodearse

Uno de los mensajes más potentes de Granero en la entrevista que concedió a Mapfre en 2021 gira en torno a una idea clave: saber rodearse es encontrar un equilibrio muy complicado.

Según él, en cualquier proyecto vital o profesional, es esencial estar acompañado por personas de máxima confianza. "Un futbolista debe rodearse de gente de confianza para planificar sus ahorros; tu padre probablemente no sea el mejor gestor".

Esta frase resume una verdad incómoda pero necesaria: las relaciones personales y los vínculos familiares no siempre se traducen en la mejor selección de colaboradores profesionales.

Granero defiende que el liderazgo maduro implica distinguir entre quien queremos que esté a nuestro lado por afecto y quien debe estar por competencia, visión y capacidad real de aportar.

Para Granero, ese equilibrio entre confianza y idoneidad es lo que marca la diferencia entre el éxito y el fracaso, tanto en el fútbol como en el mundo empresarial.

Su propia trayectoria lo demuestra: dejó atrás un entorno familiar y deportivo muy cómodo para construir algo nuevo desde cero, basado en el mérito, la innovación y el talento seleccionado con criterio.

Hoy, Esteban Granero es más que un exfutbolista. Es un ejemplo de cómo la inteligencia emocional, la autocrítica y la capacidad de elegir bien el entorno pueden transformar una carrera e inspirar a otros a hacer lo mismo.

Como él mismo dice: lo primero que tienes que saber es rodearte. Y eso, insiste, es el arte más difícil de dominar.