P. M.
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Diego Pablo Simeone ha construido una de las carreras más longevas de la historia del fútbol desde el banquillo del Atlético de Madrid. Pero cuando se apaga la luz de la pizarra táctica, el Cholo enciende otra llama: la de la parrilla que tiene en el jardín de su casa de La Finca, donde el asado argentino es ley.

Así que, aprovechemos esa pasión declarada del técnico rojiblanco para replicar en casa un asado de tira clásico, la pieza que define la parrilla argentina.

Una receta cuyo único truco es la paciencia: fuego bajo, tiempo largo y nada de dar vueltas de más, tal y como enseña el creador argentino Luciano 'Laucha' Luchetti en su canal Locos x el Asado, con casi 3 millones de suscriptores en YouTube y su propia cadena de restaurantes.

También podría hacerse con costillas de ternera troceadas que se encuentran en cualquier carnicería española, aunque el sabor y la textura del auténtico asado de tira argentino dependen de un corte transversal al hueso que conviene pedir expresamente.

El ritual que Simeone defiende como filosofía de vida

Simeone no ha hablado públicamente de recetas con ingredientes y gramos, pero sí ha dejado claro que el asado es parte de su identidad. En su casa de La Finca vive rodeado de huerta propia con Carla Pereyra y mantiene las costumbres argentinas intactas, entre ellas la parrilla como centro de reunión.

También protagonizó un momento viral cuando le hizo un asado a la top model Valeria Mazza y esta se quejó del frío madrileño mientras él controlaba las brasas.

La receta que propone Laucha en Locos x el Asado es como el asado que se hace en cualquier casa de Buenos Aires: solo carne, sal, fuego y tiempo. Una preparación que no necesita marinados ni salsas complicadas, porque el sabor lo pone el corte y el humo.

Se trata de un plato contundente, festivo y perfecto para una reunión de fin de semana, pues funciona igual como almuerzo familiar que como cena al aire libre con amigos.

Ingredientes

  • Asado de tira (costillar cortado transversal al hueso), 2 kg
  • Sal gruesa parrillera, cantidad generosa
  • Pimienta negra molida (opcional)
  • Aceite de oliva, para las patatas
  • Romero fresco, 2 ramas
  • Patatas medianas, 6 ud
  • Chimichurri casero, para acompañar

Paso 1

Elegimos un asado de tira de novillito, que tiene la carne más tierna y jugosa. Lo sacamos del frigorífico al menos 30 minutos antes de cocinarlo para que atempere. Salpimentamos solo por el lado de la carne, nunca por el lado del hueso.

Paso 2

Encendemos la parrilla con leña o carbón y esperamos a que se forme una buena cama de brasas. La clave del asado argentino es el fuego indirecto: las brasas no van justo debajo de la carne, sino a un costado, para que el calor envuelva sin quemar.

Paso 3

Colocamos el asado de tira con el hueso hacia abajo sobre la parrilla. Lo tapamos con una campana o tapa de parrilla y lo dejamos cocinar a fuego bajo durante dos horas sin tocarlo ni darle la vuelta. Como explica Laucha: "El costillar es uno de mis cortes preferidos; siempre elijo de novillito".

Paso 4

Mientras tanto, preparamos las papas: las cortamos en cuñas con piel, las condimentamos con aceite de oliva, sal, pimienta y romero fresco, las envolvemos en papel de aluminio y las colocamos en una esquina de la parrilla para que se cocinen lentamente junto con la carne.

Paso 5

Pasadas las dos horas, damos la vuelta al costillar -ahora con la carne hacia abajo- y lo dejamos una hora más para que se dore y forme una costra crujiente por fuera. En este punto, desenvolvemos las papas del papel de aluminio y las sellamos directamente sobre la parrilla con un chorrito de aceite para que queden doradas.

Paso 6

Retiramos el asado de la parrilla, lo dejamos reposar diez minutos cubierto con papel de aluminio y lo cortamos separando las costillas con un cuchillo afilado. Servimos acompañado de las papas al romero y chimichurri casero.

Un plato con mucha proteína y tradición

Desde el punto de vista nutricional, el asado de tira es una fuente extraordinaria de proteínas de alto valor biológico y minerales esenciales.

Cada 100 gramos de costillar de ternera aportan entre 20 y 25 gramos de proteína, además de hierro hemo -el de mejor absorción-, zinc, fósforo y vitaminas del grupo B, fundamentales para la recuperación muscular y el funcionamiento del sistema nervioso.

La cocción lenta a la parrilla permite que buena parte de la grasa se derrita y caiga a las brasas, lo que reduce el contenido calórico final respecto a otros métodos de cocción.

Las patatas asadas complementan el plato con hidratos de carbono complejos y potasio, mientras que el chimichurri -perejil, ajo, orégano, aceite y vinagre- suma un golpe de antioxidantes y vitamina C que equilibra el conjunto.

En definitiva, el asado argentino que Simeone sigue defendiendo como ritual sagrado en su casa de Madrid demuestra que algunas tradiciones no necesitan evolucionar: fuego, sal, tiempo y buena carne son suficientes para convertir una tarde cualquiera en una celebración