Alexia Putellas, Montse Tomé e Irene Paredes

Alexia Putellas, Montse Tomé e Irene Paredes Cordon Press

Fútbol

Ir a la Selección, un deber o un derecho: el debate que renace por la crisis en el fútbol femenino

ERC registrará la próxima semana una proposición de ley para quitar la obligatoriedad de los deportistas a acudir a la selección si son convocados.

24 septiembre, 2023 02:15

La Selección española femenina se toma una tregua tras sus días más convulsos. La convocatoria sin consenso de Montse Tomé y la cumbre en Oliva causaron el punto de tensión máximo con la Federación (RFEF) tras un año marcado por el motín de 'las 15' y el 'caso Rubiales'. 19 jugadoras que habían renunciado al combinado nacional fueron obligadas a acudir a la concentración ante la amenaza de sanciones.

"Tendríamos que hablar claro y tendido de si es un lugar seguro [la Selección] o no cuando me están obligando", decía Mapi León el martes a su llegada a Oliva. Ella y su compañera Patri Guijarro acabarían abandonando la concentración un día más tarde, pero solo porque el Gobierno medió y Víctor Francos, presidente del CSD, se comprometió a que ninguna futbolista fuese sancionada.

La realidad es que, sin esa 'amnistía' impuesta a la RFEF, las jugadoras se hubieran expuesto a una sanción a través de la Ley del Deporte en caso de renunciar a ir a la convocatoria. Así ha sido desde 1990, fecha de creación del ordenamiento jurídico, y así será con la nueva Ley que ya fue aprobada y publicada en el BOE [30 de diciembre de 2022] y que sigue esperando para entrar en vigor.

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ERC ha devuelto al Congreso su vieja exigencia de que, "voluntariamente", los deportistas puedan negarse a representar a España en competiciones internacionales. Un debate que en su día afectó a jugadores como el catalán Oleguer, que renunció a jugar con la Selección y años después señaló que "lo que representa [el combinado nacional]" le genera "rechazo, y ahora ha llegado a las del femenino tras declararse "no seleccionables" y, aún así, haber sido llamadas para jugar la Nations League.

Los independentistas registrarán una proposición de ley para quitar la obligatoriedad de los deportistas a acudir a la selección si son convocados. El documento plantea modificar la Ley del Deporte para que la presencia de cualquier deportista en la selección nacional deje de ser un deber y sea exclusivamente un derecho y se establezca la capacidad de elección libre para decidir si acudir o renunciar a la convocatoria.

Según el grupo parlamentario, el hecho de que las jugadoras de la selección española de fútbol se hayan visto obligadas a acudir a la misma, "cuando específicamente han emitido comunicados previos renunciando a formar parte de ella, ha reabierto el debate sobre la obligatoriedad de acudir a las convocatorias de las federaciones estatales", ya que renunciar puede conllevar multas muy elevadas y la suspensión de la licencia federativa.

"Desde ERC hemos pedido en reiteradas ocasiones que esta obligatoriedad se suspenda, respaldándonos en la defensa de la autonomía de la voluntad de las y los deportistas, así como en la arbitrariedad con la que se aplican las llamadas sanciones", apuntó ERC.

¿Qué dice la Ley?

En su propuesta, en base a la nueva Ley del Deporte (Ley 39/2022), incluye una nueva redacción de varios artículos clave. El primero de ellos es el Artículo 22 (Derechos de las personas deportistas), para mover dentro este el punto c) del Artículo 23.2 (Deberes de las personas deportistas). Dicho punto designa actualmente como deber "acudir a las convocatorias de las selecciones deportivas cuando sean debidamente citadas, en los términos y condiciones que se establezcan reglamentariamente" y ERC pide que sea tratado como un derecho.

El cambio debería ir acompañado de otros en los artículos 51 y 104, para que no acudir a la selección no se considere infracción muy grave y no conlleve sanción. El Artículo 51 (Funciones propias de carácter privado de las federaciones deportivas españolas) da el poder a las Federaciones de "elegir las personas deportistas que han de integrar las selecciones españolas" y le da "potestad disciplinaria" ante el incumplimiento de un deber como este.

En el Artículo 104 (Infracciones muy graves), en su punto 1, se refleja como tal "la falta de asistencia no justificada a las convocatorias de las selecciones deportivas nacionales, así como la no puesta a disposición de las selecciones nacionales de las personas deportistas que hayan sido designadas para formar parte de las mismas".

La nueva Ley del Deporte recoge diferentes sanciones por la comisión de infracciones de carácter muy grave. Entre ellas, para los deportistas, incluye una multa, "no inferior a 3.000,01 ni superior a 30.000 euros", la prohibición de acceso a los estadios o lugares de desarrollo de las pruebas o competiciones por tiempo no superior a cinco años y hasta la suspensión de licencia federativa de carácter temporal por un periodo comprendido entre los dos y los quince años.

Sin sanciones hasta ahora

Aún así, hasta ahora no ha habido casos en el fútbol español de una renuncia a ir con la Selección, masculina o femenina, que haya acabado en sanción. Lo normal siempre ha sido que los seleccionadores cumplan los deseos de los jugadores y las jugadoras. Ocurrió con el mencionado Oleguer, que estuvo en alguna concentración en 2005 con la España de Luis Aragonés y pidió no ir: "Hay un punto de rechazo a la exaltación nacional que representa España y ahí no me puedo sentir cómodo", decía en una entrevista en Panenka. 'El sabio de Hortaleza' respetó su deseo.

Igual que ocurrió a finales de los 90 con José Ignacio Fernández, Nacho, que dijo que su ambición no era ir a la Selección cuando Javier Clemente le incluyó en la lista de futuribles pensando en la Europa de 1996. "No me interesa ni me apetece", decía en la televisión gallega. Y nunca fue llamado.

Oleguer, a la izquierda, junto a Víctor Valdés sujetando una bandera de Cataluña

Oleguer, a la izquierda, junto a Víctor Valdés sujetando una bandera de Cataluña EFE

El caso más reciente ocurrió hace solo un año, con el famoso motín de 'las 15'. Aquel grupo de jugadoras envió un correo a la RFEF declarándose no seleccionables y Jorge Vilda no las llamó. No a todas, ya que alguna acabaría comunicándose de nuevo de manera individual con el ente federativo para regresar y aspirar a entrar en la lista de elegidas para el Mundial de Australia y Nueva Zelanda.

Esta vez la Selección llevó la situación al límite. La llamada de Montse Tomé a tantas jugadoras que se habían negado a ser convocables unos días antes obligó a estar a presentarse en Oliva. Tras este episodio, vuelve al Congreso el debate sobre si representar a España en cualquier deporte es una obligación o un derecho.