Hablar de un parto este período de la profesionalización del fútbol femenino sería quedarse bastante corto. Después de que Irene Lozano metiera en el horno la idea, José Manuel Franco la sacará ya conformada, aunque con algunas dudas. Fue la anterior presidenta del Consejo Superior de Deportes la que le puso nombre: Liga Ellas. Ahora, el nuevo secretario para el Estado de deportes pondrá su firma para que las jugadoras de la máxima división sean consideradas profesionales en el país.

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Este 15 de junio por fin se dará oficialidad a la cuarta competición del país que tendrá esta condición, después de las dos primeras divisiones de fútbol masculino y la ACB. El proceso prácticamente se inició el verano pasado. Tal y como explicó EL ESPAÑOL, en las reuniones entre CSD y asociaciones del fútbol femenino se reconoció la necesidad de convertir en profesional la liga femenina, haciendo incluso hincapié en una presión social para igualar las competiciones masculinas y femeninas.

La pandemia puso en relieve el problema que yacía en el deporte español y fue un impulso para ver la urgencia en reformar varias parcelas de la ley que rige este sector de la sociedad. En concreto, la primera división de fútbol femenino se dio por finiquitada sin volver a jugarse, como sí hicieron La Liga y la Liga Endesa. La Primera Iberdrola finaliza con la clasificación que existía antes del parón por el coronavirus y queda proclamado como campeón de esta campaña 2019/2020 el FC Barcelona. Una decisión que levantó muchas ampollas en términos de igualdad.

Las jugadoras del Barça Femenino celebran un gol frente al Granadilla Tenerife LaLiga

Aún así, no se prevé un camino de rosas para que el fútbol español femenino encuentre esta condición de forma definitiva. Esta decisión llega el año en el que el Barça ha conseguido su primer triplete, un éxito significativo que confirma que cuando se apuesta firmemente por la sección, los resultados llegan. La Liga Ellas será un nuevo paso, pero tendrá que tener una gestión deportiva a la altura de la calidad de los equipos y que no sea un simple gesto político.

"Sin cambios"

Así lo desveló Luis Rubiales durante la última Asamblea General de la RFEF: "El año que viene las competiciones van a seguir exactamente igual. Eso es lo que nos ha transmitido el Gobierno, que hay un año de impasse para trabajar en ello. Una cosa es constituir una liga y otra crear la competición que lleva más tiempo, por lo tanto, en cuanto a la Liga y la Copa de la Reina no ha habido ningún cambio".

Esto quiere decir que en la 2021/2022, todas las competiciones que dependan de la Federación, es decir, la Primera Iberdrola y la Copa de la Reina, seguirán como estaban. Se podía intuir cuando el propio CSD explicó que tutelará el proceso durante los próximos tres años durante el anuncio del pasado día 1. Los únicos detalles que se conocen de esta Liga Ellas son que tendrá 16 equipos y que seguirá un modelo inspirado en la liga masculina. 

Carmen Calvo e Irene Lozano, en la presentación de la Liga Ellas EFE

La Liga Ellas, nomenclatura que tendrá la competición tal y como adelantó Irene Lozano, vivirá en un principio un año de transformación y adaptación hasta llegar al objetivo propuesto. Tampoco está claro que sea solo durante un año y que en la 2022/2023 ya se juegue la nueva competición. En la comunicación de este martes se espera algún detalle más. Cabe destacar que la reunión no será pública y no habrá rueda de prensa o preguntas tras la misma, es decir, no habrá una puesta de largo que escenifique el gran paso que supone para el fútbol femenino.

La gran inversión

Ese gran plan del CSD para reformar todo el deporte español que se incluye en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia refleja que la inversión será de 300 millones de euros, parte de los cuales irá a parar al fútbol femenino. Se desconoce la cifra concreta, pero también se implementarán unas nuevas condiciones económicas para los clubes que tendrán que cumplir para poder formar parte de este nuevo ente.

Este martes se conocerán más detalles en cuanto se conozca el histórico documento, pero la realidad será que el trabajo para establecer los parámetros de la nueva competición seguirán teniéndose que cerrar: formato de competición, cuestiones económicas, liderazgo de la nueva asociación y asuntos laborales como la eliminación de la parcialidad o las cuestiones salariales.

El 15 de junio no es más que el inicio de un proyecto para igualar las condiciones entre hombres y mujeres en el fútbol español, o, al menos, acortar la brecha. Esa misma circunstancia que en otros sectores de la vida se empieza a superarse. España estará un paso más cerca de que su fútbol femenino sea un poco más fuerte. Además, este proceso vivirá una Eurocopa en 2022 que puede ser trascendental para establecerse en la élite.

[Más información - El fútbol femenino será profesional: 15 de junio, el día que el CSD hará justicia en el deporte español]