The New York Times vuelve a colocar en el foco de la Superliga Europea a la FIFA. El organismo del fútbol mundial lleva buscando fórmulas para cambiar el orden que impera en este deporte en los últimos años. Lo hizo a través de la creación de un nuevo Mundial de Clubes, pero recientemente se ha empezado a hablar de una Liga Mundial en la que los principales equipos de los diferentes continentes disputen encuentros al más puro estilo de la nueva competición que se ha quedado, por el momento, con Real Madrid, FC Barcelona y Juventus como únicos clubes adheridos tras la estampida a los pocos días de su presentación ante el mundo.

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Se han quedado porque creen en esta idea y siguen atentos a cada movimiento de UEFA. Todo esto parece abocado a resolverse en los tribunales, donde la Superliga está poco a poco encontrando amparo. La Unión Europea tendrá mucho que decir al respecto, pero, de momento, se siguen desvelando algunas cartas que había sobre la mesa de este gran conflicto y que todavía estaban ocultas; o lo estaban para solo algunos, ya que, por ejemplo, Javier Tebas siempre ha relacionado a FIFA con este proyecto.

El medio estadounidense publica este jueves que existen documentos en los que se demuestra la sintonía que existía entre los clubes fundadores -12 en un principio- y el organismo que preside Gianni Infantino. Esta información explica que en estos papeles se ve como la FIFA colabora para que el proyecto llegara a buen puerto, implicando a colaboradores de la máxima confianza del suizo en conversaciones con los equipos que se iniciaron en 2019.

"Esos documentos hacen referencia a la necesidad de que los fundadores de la Superliga lleguen a un acuerdo con una entidad etiquetada oblicuamente como W01 pero fácilmente identificable como la FIFA, el organismo rector del fútbol mundial. Ese acuerdo, según los documentos, era una condición esencial para la implementación del proyecto de la ESL", explica la información.

Públicamente, Infantino siempre se ha mostrado reacio a la idea de la Superliga. Mismamente, en el último Congreso de la UEFA que se celebró en pleno terremoto del anuncio de la creación de esta organización, el presidente de FIFA amenazaba a los clubes que, supuestamente, estaba tratando de ayudar de espaldas al resto del mundo para impulsar esta idea: "FIFA está construida sobre los verdaderos valores del deporte. FIFA está claramente en contra de esta Superliga. UEFA y el fútbol europeo tienen todo mi apoyo".

Una traición

La idea de Infantino, según la publicación de The New York Times, era asegurarse la participación de estos doce clubes en el Mundial que tiene en mente. También FIFA se vería recompensada económicamente, ya que los clubes renunciarían al dinero por participar; esto supondría que el organismo mundial dejaría de ceder en torno a más de 1.200 millones de euros.

Cuando los rumores del anuncio de la Superliga arreciaban, una llamada entre Ceferin y el presidente de FIFA cambió el rumbo de los acontecimientos. Este se alineó con la UEFA y traicionó la palabra que había dado a los clubes, provocando que algunos de estos se desmarcasen por el temor a represalias.

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