La historia de Borja Fernández es muy peculiar. El exjugador del Valladolid fue investigado por la Operación Oikos. Pasó una noche por el calabozo, pero sigue muy tranquilo y seguro de su inocencia. Incluso ya afirmó las palabras y la sorpresa de alguno de los detenidos al verle llegar arrestado por la policía. Este domingo estuvo en El Transistor hablando sobre lo ocurrido. 

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Borja insistió en que el está muy tranquilo y que estuvo en la cárcel únicamente por tomar un café con un viejo amigo: "Le dije a Raúl Bravo que estaba en el calabozo por tomar un café con él y me dijo, cómo...eso es imposible. Estoy tranquilo e intento hacer mi vida normal pero es complicado, notas que la gente te mira".

Las conversaciones con su excompañero en aquella cafetería estaban centradas en temas futbolísticos: "Le dije a Raúl Bravo que estaba nervioso, porque el domingo me retiraba y lo quería hacer bien. No he apostado en mi vida". "Raúl Bravo me dijo que iba a ver a un amigo, que tenía que pasar por Valladolid, que si nos veíamos", confirmó tras ser preguntado por la situación de uno de los arrestados.

Así fue la detención de Borja Fernández dentro de la operación contra el amaño de partidos

La vida secreta de Aranda

Otro de los cabecillas de esa trama es Aranda. Tampoco se explicaba cómo Borja Fernández pudo estar detenido: "No sabía que Aranda tenía locales de apuestas, es que yo con Carlos llevo sin hablar 10 años. En el informa de la policía de las escuchas no sale mi nombre".

"El calabozo es como lo ves en la tele, una cama de piedra, con una colchoneta guarra y los barrotes; dormí porque estaba muy tranquilo pero no paraba de pensar en mi familia, en mi madre". confirmó sobre una de sus peores noches de su vida. Además ha dejado varias secuelas en su vida social: "Claro que no me miran igual, el otro día salí a tomar algo con unos amigos y la gente cuchichea".

El momento de la detención dejó sin palabras al exjugador, ya que no era capaz de pensar lo que estaba pasando: "Entró mi hija en la habitación y me dijo que estaba la policía, que saliese; pensé que le había pasado algo a mi mujer, que estaba fuera. Entre policía judicial, de paisano y demás, había como 16 personas en mi casa".

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