Los cánticos racistas siguen sin pasar desapercibidos en las gradas de los estadios de fútbol. Jugadores como Moise Kean o Sterling, pertenecientes a las filas de la Juventus y del Manchester City respectivamente, han sido algunas víctimas de estos comentarios. El caso de Danny Rose tampoco pasa desapercibido, pues el propio jugador ha declarado "estar harto" de esta situación, llegándose a plantear incluso "dejar el fútbol".

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Danny Rose durante un calentamiento con una camiseta contra la discriminación y el racismo REUTERS

Ante todo este cúmulo de sucesos, Pep Guardiola ha querido hacer oír su voz al respecto en su comparecencia ante los medios. El técnico del Manchester City no ha dudado en posicionarse a favor del futbolista del Tottenham, y también ha querido darle un consejo: "Si tengo la ocasión de estar con él este próximo martes -día en que Tottenham y City se ven las caras en la Champions-, le diré que no desista. La mejor manera de combatir el racismo es luchar contra él diariamente".

Además, Guardiola le ha querido mandar un pequeño piropo a Rose, asegurando que "es un jugador extraordinario", dejando clara la relevancia que tiene en su equipo. Lo cierto es que este es un tema que toca mucho la sensibilidad que cada jugador que lo sufre y, en el caso del lateral del Tottenham, le ha llevado incluso a plantearse abandonar el deporte rey.

La paciencia llega a su límite

Tal es el enfado de Rose que, en sus declaraciones, asegura que "todo empezó con cánticos de 'mono' y con lanzamientos de piedras durante el partido en los saques de banda", lo cual no hizo más que aumentar su malestar e impedir que se concentrara en su trabajo. Además, reflejó que su entrenador "es castigado con dos partidos por protestar al árbitro mientras se consienten los comportamientos racistas", concluyendo con un "hay mucha polémica en el fútbol" sin que "nada pueda cambiar".

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