El VAR hizo acto de presencia en el partido entre el Atlético de Madrid y el Girona. Y lo hizo para concederle un gol que el árbitro del choque había anulado al conjunto rojiblanco. Diego Godín conseguía batir a Gorka Iraizoz tras un previo toque de Antoine Griezmann, siendo la posición del francés la que había provocado que el colegiado anulase el tanto del defensa uruguayo en primera instancia.

Gol de Godín al Girona. Foto: Twitter (@elchiringuitotv)

Tras ello, desde la sala del videoarbitraje revisaron la acción completa e informaron al árbitro de que Griezmann estaba en posición legal cuando tocó el balón para que Godín rematase a puerta. La jugada no dejó mayor lugar a dudas y el colegiado se vio obligado a rectificar su decisión inicial, dando por válido el 1-0 que subía al marcador.

Todo esto ocurrió en el minuto 77, cuando el aficionado del Wanda Metropolitano comenzaba a impacientarse de que el marcador permaneciese inmóvil, y finalmente la hinchada rojiblanca se desató con el gol de Godín. No obstante, éste llegó con suspense incluido, pues tuvo que ser el VAR el que decretase la validez del mismo, después de que el árbitro lo anulase en primera instancia por posible fuera de juego de Griezmann.

El gol de la tranquilidad

Finalmente, el Atlético de Madrid se llevó el gato al agua por 2-0 con otro tanto en última instancia del propio Griezmann, sumando tres puntos que le permiten recortar distancias y seguir soñando con acercarse al liderato de La Liga pese a que el Barcelona guarda una cómoda ventaja con sus perseguidores.

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