San Mamés, La Romareda, El Sadar... y el Wanda Metropolitano. Varios son los estadios que están abriendo sus puertas para la celebración de partidos del fútbol femenino. La respuesta en toda España está siendo la misma: apoyo de los aficionados y aforos de récord. El último fue el que se disputó en el campo del Atlético de Madrid para que sus jugadores se enfrentasen al Barcelona.

Noticias relacionadas

60.739 espectadores fueron al Wanda Metropolitano a disfrutar del partido de las rojiblancas con las culés, superando así el récord que se firmó en San Mamés y sus 48.121 seguidores durante el encuentro entre el Athletic y el Atlético de la Copa de la Reina. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer para que las futbolistas puedan disfrutar en España de unas condiciones óptimas a la hora de ejercer sus carreras.

El pasado 20 de febrero se presentó el documento para la firma del nuevo convenio colectivo en el fútbol femenino español. La patronal debía someterlo a votación y en este acuerdo hay diez puntos que pueden acabar con la brecha entre los jugadores y las jugadoras. Un convenio que les permita "vivir de este deporte al cien por cien".

El 14 de marzo se estudió en una mesa negociadora la aprobación de estos diez puntos, en la que estuvieron presentes desde David Aganzo -presidente de la AFE- a Fe Robles -presidenta del Comité de Fútbol Femenino- o futbolistas de equipos como el Rayo Vallecano, Athletic, Atlético de Madrid o Barcelona -Ana Vallés, Ainhoa Tirapu, Garazi Murua, Marta Unzúe y Silvia Meseguer-.

La patronal no ha aceptado la propuesta de efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2019, así como la del ámbito funcional para la inclusión de futbolistas del filial cuando estas jueguen cuatro partidos consecutivos con el primer equipo o seis alternos a lo largo de una misma temporada.

Las jugadores del Atlético de Madrid y el FC Barcelona se saludan tras el partido en el Wanda Metropolitano EFE

Puntos en los que la AFE está de acuerdo

La base de un salario mínimo de 20.000 euros anuales. Pero siempre y cuando no esté supeditado a la firma de un documento -en formato chantaje, según ha señalado la propia AFE- que desvirtúe este convenio colectivo. En cuanto a la relación de vacaciones al año. Se pedían 30 días naturales. De estos, 21 serían consecutivos en el periodo de verano, manteniendo los días de descanso de Navidad, igual que están fijados en el convenio masculino. Este periodo vacacional aún deben estudiarlo.

Sobre la incapacidad temporal. Se ha aceptado, eso sí con matices, el complemento de IT independientemente de cual sea la contingencia al cien por cien del salario en el transcurso del periodo de baja.

Los protocolos sobre el embarazo, maternidad y lactancia y contra el acoso sexual sí han sido aceptados. El hecho de ser madre se ha convertido en un serio problema para las futbolistas que juegan en España. La conciliación es una tarea pendiente y se comenzará a proteger la maternidad en beneficio de las propias jugadoras y de sus familias

La selección española de fútbol femenino. Foto: Twitter: (@MapiLeon16)

En esas primeras propuestas del convenio colectivo para el fútbol femenino profesional también se incluía el periodo de vigencia, la jornada laboral y los derechos de imagen.

En cuanto al primer punto, las futbolistas pedían que este fuese del 1 de enero del 2019 al 30 de junio del 2020. Aunque la AFE ya se ha mostrado en contra que tenga efectos retroactivos del inicio de este año a la fecha de la firma. También se pedía que la jornada fuese de "35 horas semanales en cómputo semestral con limitación de los tiempos de desplazamiento y concentraciones". Por último, se señalaba que "deberían regularse los derechos colectivos de las futbolistas".

Maternidad, desigualdad en viajes y dietas, lucha contra el acoso... Los sindicatos continúan en la lucha por la igualdad pero, sobre todo, que permita a todas las jugadoras poder vivir del fútbol en exclusiva.

[Más información: Del doble rasero de la Champions a la paridad de Adidas: el fútbol femenino sigue rompiendo barreras]