El avión en el que Emiliano Sala viajaba hacia Cardiff para incorporarse a la disciplina del club galés ha sido encontrado en la noche de este domingo 3 de febrero en el fondo del Canal de la Mancha. Este lunes se ha confirmado la presencia de un cuerpo en el interior de los escombros, aunque la identidad de esos restos mortales aún no ha trascendido.

El barco que ha llevado a cabo esta inspección ha sido el Geo Ocean III, aunque será el buque de Air Accidents Investigation Branch -propiedad de las autoridades del Reino Unido- el encargado de custodiar los restos hallados durante la investigación. La embarcación comenzó sus trabajos el pasado jueves gracias a la familia y los compañeros de profesión del argentino, que recaudaron 360.000 euros para iniciar una búsqueda privada, liderada por David Mearns, que diese con los restos del avión que este domingo ha aparecido. 

En la mañana de este lunes, la Air Accidents Investigation Brunch (AAIB) ha hecho oficial la presencia de un cuerpo extraño en el interior de los restos del avión que desapareció el 21 de enero.

El padre del futbolista, Horacio Sala, aseguró a Crónica TV que "esto es un sueño... un mal sueño. Estoy desesperado", tras enterarse de la noticia de la aparición de los restos del avión bimotor que transportaba a su hijo.

El pasado 30 de enero se encontraron los restos de asientos de un avión sobre una playa francesa al norte de Francia perteneciente a la región de Normandía, y las autoridades adelantaron que "probablemente" pertenecían a la aeronave desaparecida, tal y como apuntaba la investigación del suceso: "Después de un examen preliminar, concluimos que es probable que los cojines provienen de la aeronave desaparecida", anunció en un comunicado.

Trece días desaparecido

El aparato en el que viajaba el argentino Emiliano Sala desapareció el pasado 21 de enero. Salió desde el aeropuerto de Nantes con el piloto y el futbolista a bordo con destino a Cardiff, donde se iba a instalar tras fichar por el club de la ciudad, horas después de que el jugador se despidiese de sus compañeros. Estaba previsto que el martes 22 de enero, el flamante fichaje del equipo galés se entrenase con sus nuevos compañeros en la capital galesa.

Durante el vuelo, el PA 46 Malibú perdió el contacto con la torre de control situada a 13 kilómetros de Alderney sobre las 20:30 horas. En ese momento ya no hay rastro de la aeronave y se inicia la búsqueda por parte de las autoridades de Guernsey, la pequeña isla que se encuentra cercana al punto donde el radar deja de percibir la señal.

Desde ese lunes por la noche, la búsqueda se intensificó sobre esa zona. Sin embargo, a los tres días, los encargados de la investigación la suspendieron por las "escasas posibilidades de encontrar con vida a los pasajeros", ante el enfado y la incredulidad de la familia de Emiliano Sala, quien se resistía a abandonarla, por lo que decidió hacerlo de forma privada.

Los mensajes de Sala antes del probable accidente

Días más tarde al de su desaparición se desvelaron unos mensajes que el propio Emiliano Sala envió a un compañero del Nantes. En ellos el argentino comentaba: "Hermanos, estoy muerto. Estuve aquí en Nantes haciendo cosas y más cosas, y no termina nunca. Estoy en el avión y parece que se va a caer en pedazos. Estoy yendo para Cardiff, que mañana por la tarde arrancamos a entrenar en el nuevo equipo, a ver qué pasa. ¿Cómo andan ustedes hermanitos, todo bien? Si en una hora y media no tienen novedades mías, no sé si van a mandar a alguien a buscarme porque no me van a encontrar, pero ya saben... Papá qué miedo tengo", señaló. 

Aún son numerosas las incógnitas sobre el caso de la desaparición de Emiliano Sala. Según apuntó el piloto del avión, Dave Ibboston, la aeronave estaba un poco "oxidada", por lo que su vuelo no debería haberse realizado. Respecto a los pilotos existe otra duda. Además de Ibboston, otro piloto pasó el control en el aeropuerto de Nantes, Dave Henderson, quien finalmente no embarcó en el vuelo siniestrado.

La propiedad de la aeronave aún queda por esclarecerse. Las primeras informaciones apuntaron a que el dueño del avión era el presidente del Cardiff, Mehmet Dalman, aunque finalmente no se ha confirmado por parte del club británico.

Mckay, el oscuro agente que organizó el vuelo

El pasado sábado trascendió la conversación entre Sala y Willie McKay, la persona que organizó el viaje. En un correo filtrado en el que se aprecia al intermediario como una persona fría a la que solo le importan los negocios:  "Emiliano, mi nombre es Willie McKay. No estamos interesados en sus pertenencias personales, finanzas, vacaciones, niñeras... No es nuestro problema", comenzaba. Un correo en el que aparecían promesas, mentiras, que han puesto el foco sobre su persona.

McKay afirmó haber propuesto el fichaje de Emiliano Sala a grandes clubes de la Premier League como el Chelsea o el Liverpool, y aseguró haber trabajado con Anelka, Seri o Drogba, algo que el delantero costamarfileño desmintió rotundamente: "Qué total falta de respeto, todo esto para cubrirse", denunció. La figura de McKay es una de las claves para saber qué pasó con el avión. Según reconoció en la conversación filtrada, "no hay sentimientos, solo estamos haciendo negocios".

[Más información: Las siete incógnitas por resolver sobre la desaparición del avión de Emiliano Sala]