Jakob Omrzel

Jakob Omrzel .

La Vuelta

El esloveno Jakob Omrzel se impone en Calar Alto y Enric Mas le araña segundos a Primoz Roglic y Felix Gall

El líder, Enric Mas cruzó la meta a 2.56, aventajando a su vez en 27 segundos a sus rivales por la camiseta roja, Primoz Roglic y Felix Gall.

Publicada

En Calar Alto se mira al cielo, pero esta vez las estrellas estaban sobre el asfalto. Jakob Omrzel llegó solo al observatorio, con el gesto desencajado y toda la carrera a su espalda, para firmar una de esas victorias que parecen anunciar algo más que un simple día de gloria.

Tiene 20 años, es el corredor más joven de LaVuelta y eligió una montaña que se eleva por encima de los 2.000 metros para presentarse ante el gran público.

El esloveno del Bahrain Victorious ganó la etapa, Urko Berrade fue segundo y Santiago Buitrago completó el podio. Pero la jornada dejó otra imagen que quizá pese todavía más cuando la carrera llegue a Granada: Enric Mas, vestido de rojo, atacando sin mirar atrás y poniendo tiempo de por medio respecto a sus principales rivales.

La etapa había partido de Vera con una amenaza escrita en el perfil: más de 4.500 metros de desnivel y una sucesión de puertos que desembocaba en Velefique y Calar Alto, dos montañas de primera categoría colocadas una detrás de otra como una pregunta para la que nadie tenía una respuesta sencilla.

Desde muy pronto se formó una escapada numerosa, de esas en las que cada equipo intenta colocar una pieza por si el día termina convirtiéndose en una partida de ajedrez.

Movistar situó delante a Pablo Castrillo y Raúl García Pierna. Bahrain puso varias cartas sobre la mesa. UAE, Decathlon, Ineos, Kern Pharma... todos entendieron que aquella jornada no iba a perdonar la pasividad.

La fuga llegó a disfrutar de más de seis minutos y medio. Delante se repartían la etapa y la montaña; detrás, Movistar controlaba el pelotón alrededor de su líder. Iván Romeo asumió buena parte del trabajo cuando la carretera comenzó a endurecerse.

En Velefique, con sus 13,1 kilómetros al 7,2%, la carrera empezó a desprenderse de todo lo accesorio. Almeida endureció la escapada, Carapaz probó desde el grupo de favoritos y Omrzel enseñó por primera vez los dientes.

El joven esloveno arrancó a 34,5 kilómetros de meta y solo Léo Bisiaux pudo seguirle durante un tiempo. Quedaba demasiado camino para pensar en la victoria, pero ya había motivos suficientes para empezar a imaginarla.

Buitrago coronó Velefique en cabeza del grupo delantero y el pelotón pasó a más de cinco minutos. Movistar había gastado a varios hombres, pero había conseguido dejar dos salvavidas por delante.

Castrillo regresó para trabajar antes de la cima y Raúl García Pierna continuó su camino hacia Calar Alto. No era casualidad. Era un plan. En el descenso, la carrera quedó preparada para el último juicio.

Enric Mas cambia el guion

Calar Alto empieza haciendo daño antes de conceder tiempo para pensar. Sus primeros kilómetros, cercanos al 10%, rompieron el grupo de favoritos en cuanto Decathlon aumentó el ritmo. Gall lanzó el primer ataque serio. Enric respondió con aparente facilidad y Roglic también cerró el hueco.

Durante unos instantes quedaron juntos los tres hombres que estaban disputando el centro de LaVuelta. Carapaz y Onley cedieron. El podio empezaba a dibujarse entre las curvas. Y entonces Enric cambió el guion.

A unos 13 kilómetros de la meta, el maillot rojo arrancó. No hubo cálculo visible, ni espera, ni esa mirada hacia atrás tan habitual cuando un líder teme gastar más de la cuenta. Se levantó sobre la bicicleta y se marchó. Gall no respondió. Roglic tampoco.

La carretera se abrió delante del mallorquín y, unos kilómetros más arriba, apareció Raúl García Pierna, que había pasado el día en la fuga esperando precisamente ese momento. El gregario vació lo que le quedaba en el tramo más tendido. Movistar había preparado el puente y Enric lo cruzó.

La ventaja llegó a superar el medio minuto. Roglic y Gall encontraron después la ayuda de Tuckwell y Mühlberger, pero el daño ya estaba hecho. Mas siguió firme, pedaleando solo por una montaña que tantas veces castiga a quien se precipita.

Esta vez no hubo precipitación. Hubo ambición. El líder no estaba defendiendo el rojo; estaba utilizándolo.

Omrzel, una estrella en el cielo de LaVuelta

Más arriba, Omrzel libraba su propia batalla. Había soltado primero a Bisiaux y después a Urko Berrade. El corredor del Kern Pharma resistió con coraje, pero el esloveno fue abriendo hueco hasta quedarse completamente solo.

A tres kilómetros de meta ya no competía contra nadie. Solo contra el cansancio y contra una cima que parecía reservada para las consagraciones.

Cruzó la línea con 1'56" sobre Berrade y 2'13" sobre Buitrago. Mas fue sexto, a 2'56", después de una ascensión que reforzó su liderato.

Omrzel, con 20 años, 5 meses y 13 días, se convirtió además en el esloveno más joven en ganar una etapa de una gran vuelta, superando el registro que había dejado el mismísimo Tadej Pogacar en LaVuelta de 2019. Otro esloveno para la colección.

Calar Alto había prometido astronomía y terminó entregando señales. Una estrella nueva apareció en el cielo de LaVuelta. Y, unos minutos después, el hombre de rojo recordó a todos que no piensa limitarse a conservar lo que tiene. Un día Mas y ya queda uno menos para Enric.