Delonte West ha sido una de las noticias más tristes de la NBA en los dos últimos años. El que fuera jugador de la mejor liga del mundo llegó a hacer fortuna con sus contratos hasta su retirada en 2012, y dejó la sangre helada a todos los aficionados del baloncesto cuando se publicaron unas imágenes suyas pidiendo en la calle y malviviendo completamente solo y desamparado.

Ahora, superada la rehabilitación que le pagó Mark Cuban se prepara para volver a la competición de 3x3 que recientemente se estrenó en los Juegos Olímpicos. En enero de 2020 se hizo viral un vídeo en el que aparecía sin camiseta, esposado y fuera de sí tras ser apaleado en mitad de la calle. Nueve meses después, aparecía en una imagen que se ha compartido en redes como si fuera un sin techo y pidiendo dinero en un semáforo en la ciudad de Dallas.

Los 16 millones de dólares que hizo en la NBA habían volado. Solo quedaban un cuerpo destruido por una mala vida y los recuerdos de sus exhibiciones sobre la cancha. West jugó en su día para los Boston Celtics, Seattle Supersonics, Cleveland Cavaliers y Dallas Mavericks durante nueve temporadas. En la liga, desde su llegada en 2004, jugó 432 partidos y promedió 9,7 puntos; 3,6 asistencias y 2,9 rebotes antes de retirarse en 2012.

Graves problemas con el alcohol y con las drogas fueron una tumba para todo ese legado que había creado. Aún así, su último jefe, Cuban, apareció como un ángel para darle otra oportunidad. El propietario de los Dallas Mavericks costeó su tratamiento. Comenzó así su recuperación, pero un año después volvió a recaer.

El norteamericano fue arrestado después de golpear las puertas de una oficina de la policía local de Boynton Beach. Los agentes tuvieron que reducirle tras verle con dos bebidas alcohólicas en la mano y mediante la amenaza de emplear su pistola eléctrica. Parecía que West volvía a la espiral, pero desde el final del año pasado trabaja con la intención de regresar al baloncesto.

Colapso

En 2008 se produjo su primer gran bache. Era profesional todavía, pero no se sentía bien consigo mismo. "Después de ganar el partido y de haber conseguido la canasta de la victoria, todo el público gritaba mi nombre. Supuestamente, debía sentirme bien, pero estaba en la mierda. Tuve que ir al baño y decirme a mí mismo: Joder, levanta el ánimo. Vamos tío, la vida es bonita", explicaba tras anunciar que dejaba los Cleveland Cavaliers. Catorce años después, aún sigue en la lucha.

Delonte West en su época de jugador Twitter (@Pickandrollweb)

Unos meses después volvió a los Cavs con más energía que nunca. Tenía minutos y parecía sentirse cómodo en pista. Pero su equipo perdía en el sexto partido de la final de la Conferencia Este contra Orlando Magic. Tras ese encuentro, los cables se volvieron a pelar. Unas semanas después era detenido por circular a gran velocidad sobre su moto y, entonces, los agentes de la autoridad descubrían que llevaba tres armas encima. Y, por si fuera poco, daba positivo por marihuana.

Aquella detención dio lugar a que Delonte West desvelara que era bipolar y que llevaba luchando contra la enfermedad muchos años. Seguiría jugando en los Cavs dos años más, antes de regresar a Boston y tener su última aventura en Dallas. En Texas llegaron los problemas: nuevos brotes, arrestos y un divorcio millonario darían paso a lo peor. Después de probar en otras ligas de baloncesto, su relación con las drogas y el alcohol sería su perdición.

Resurrección

Tanto fue así que empezó a mendigar por las calles. Mark Cuban salió a las calles de Dallas a buscarlo y le rescató de ellas: le pagó un tratamiento para desintoxicarse, le dio una vivienda y le ayudo a intentar volver al deporte. A pesar de esa recaída, parece haber entrado en un bucle positivo.

Hace escasos días, ha aparecido un vídeo en las redes sociales en el que se puede ver a Delonte West claramente recuperado y entrenando, con un buen porcentaje de acierto en sus tiros. Esta puede ser su salida definitiva. TMZ Sports informó que el jugador de 38 años está entrenando para regresar al baloncesto, con la esperanza de jugar en la liga BIG3 de 3x3 de la empresa Ice Cube.

Una persona cercana a su entorno le dijo al medio estadounidense que West se ha pasado el último mes entrenando en la Academia de Baloncesto Pat The Roc en Maryland. No solo esta regresando a tener contacto con el deporte, también con la sociedad. Delonte también "ha estado hablando con los niños en la academia y dando consejos", explica la información. Las cosas siguen mejorando para el exjugador de la NBA.

En enero de 2021, se informó de que West consiguió un trabajo en el centro de rehabilitación al que asistió anteriormente. Su desintoxicación, lejos del episodio de octubre, parece un hecho. Verle este verano jugando en la competición de 3x3 será el paso definitivo para ver a este veterano reconduciendo su situación. Esto es una gran noticia para el mundo del baloncesto, pero sobre todo para todos aquellos que han hecho posible esta segunda vida para Delonte.

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