Ricky Rubio (El Masnou, 1990) es el gran protagonista de la NBA en las últimas 24 horas después de su exhibición ante los New York Knicks con la que ha entrado en la historia de la liga por sus registros, que son los mejores de su carrera en Estados Unidos. 37 puntos son su nuevo récord anotador, marcado en los 34 desde en 2018, y sumó 10 asistencias, unos números que nadie había conseguido desde el banquillo. Su desglose es espectacular: 13 de 19 tiros de campo, incluidos 8 de 9 triples, y 3 de 3 desde la línea de personal.

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El de Masnou dio un recital en la conocida como Meca del baloncesto y el pabellón más importante de los deportes en norteamérica: el Madison Square Garden. El lugar donde todo jugador de este deporte quiere brillar un día vibró con el base rival. Tanto fue así que LeBron James no pudo ocultar su éxtasis: "Rubio se está volviendo LOCO". La exhibición traspasó fronteras provocando que hasta Pablo Iglesias utilizara la canción de Leonard Cohen 'First We Take Manhattan' para describir su partido.

Pero la cosa no quedó ahí. Como si no hubiera hecho algo excepcional, además era capaz de dar una lección tras el partido con sus declaraciones. Demostró su humanidad al explicar el proceso que ha vivido en todos estos años: "Ves que con 15-20 años el baloncesto lo es todo, luego van pasando los años y ves que hay más allá (...) Ha sido un proceso que igual no era el que la gente esperaba, pero al final cada uno tiene su camino y tiene que aprender que no tiene que depender de lo que piensen los demás sino de lo que cada uno cree y piensa".

Es un ejemplo tanto dentro como fuera de las canchas. Su trascendencia va más allá del deporte, tiene asegurado su espacio como uno de los baloncestistas más importantes de la historia del país y la única espina que ojalá un día pueda sacarse es la del anillo que sí tienen tanto Pau como Marc Gasol. Es el mejor jugador español del mundo en este momento, pasa por un momento especial y son varios los detalles que marcan una temporada trascendental en su carrera ya que su contrato termina en 2022.

"La mejor forma mental"

La importancia de la salud mental en la vida de Ricky Rubio es primordial. "Hay muchas veces que una palabra tiene mucha fuerza, se queda en tu mente y te puede afectar muchísimo y creo que saber gestionar eso, saber que mentalmente es un proceso diario. No creo que haya un momento concreto, creo que ha sido la evolución como jugador. Y ahora ha llegado un momento de mucha confianza", explicaba tras el partido de este domingo.

Tras superar un proceso de ansiedad, dio un cambio radical a su juego y ha alcanzado su mejor baloncesto. Ocurrió con la muerte de su madre, Tona Vives, que no pudo superar un cáncer de pulmón. Eso dejó a Ricky al borde del divorcio con su primer amor, el baloncesto. En 2016 pensó en tirar la toalla, en dejarlo todo, en decir adiós. Había superado la grave lesión que sufrió delante de Kobe Bryant en 2012 y otros momentos duros, pero esto requirió de ayuda profesional.

Ahora, con The Ricky Rubio Foundation lucha contra el cáncer de pulmón, pero sobre todo impulsa el deporte como herramienta inclusión y de integración de niños y jóvenes en riesgo de exclusión social. "La primera temporada después de su muerte, me despertaba y pensaba en llamarla. Me hizo querer romper mi teléfono. Pero no pude borrar su número. Incluso le envié mensajes de texto a veces. Todavía lo hago. Durante un tiempo, sentí que me estaba volviendo loco, como si estuviera hablando conmigo mismo", explicaba en su carta en The Players Tribune de 2019.

Decía al comienzo de la presente temporada que está "en la mejor forma mental y física de mi carrera". "Me siento confiado para tener mi mejor año", sentenciaba. Este domingo lo ha demostrado.

Liderazgo

Toda esa experiencia le hizo crecer y convertirse en un jugador más importante. El proceso que ha vivido Ricky en estos últimos dos años ha sido el de asumir más peso en los equipos en los que ha estado. Primero fue en Phoenix, demostrando en ese regreso tras la pandemia en el verano de 2020 que podía hacer mejor a un grupo de jóvenes. No apostaron por él ante la posibilidad de contratar a Chris Paul y tuvo que dar un paso atrás hacia Minnesota, su primera casa en la NBA.

Ricky Rubio, con los Cleveland Cavaliers contra los New York Knicks Reuters

Un verano antes viviría su cambio en la selección, cogiendo el liderazgo del equipo de Sergio Scariolo en el Mundial de China. Fue el MVP y, desde entonces, no ha bajado el listón. En los últimos Juegos Olímpicos fue el responsable de pelear de tú a tú con Estados Unidos, aunque España volviera a caer ante su gran coco. Esa exhibición de 38 puntos ya es imborrable a pesar del resultado final.

El paso atrás

Todo el mundo se sorprendió al ver a Ricky Rubio acabar este verano en los Cleveland Cavaliers. El base estaba dando otra exhibición con España ante Argentina en la cita de Japón y los Timberwolves le enviaban a la franquicia de Ohio prácticamente regalado: a cambio de una segunda ronda del 2022 y Taurean Prince.

Era un claro paso atrás al ir al equipo que había acabado con el tercer peor récord de la NBA. No es que en los Timberwolves estuviera mejor, pero su gran contrato firmado con los Suns le lastraba. Percibir casi 18 millones de dólares dejaba dos soluciones: valorar una rescisión (cortar su contrato, como se dice en el argot de la NBA) o aceptar el reto de los 'Cavs'. Optó por lo segundo.

Gestionar su suplencia

J. B. Bickerstaff tuvo una larga conversación con Ricky Rubio a su llegada a Cleveland explicándole que "su trabajo es y está siendo el de mostrarnos a nosotros el camino", como explicó en una rueda de prensa. El técnico le ha dado la confianza para liderar el nuevo proyecto de Cleveland, una ciudad huérfana de baloncesto desde que LeBron James y Kyrie Irving se marcharon. Eso sí, en la rotación sería el sexto hombre.

LeBron James y Ricky Rubio, durante un partido de la NBA EFE

No era fácil afrontar este papel como líder desde el banquillo, pero lo está asumiendo a la perfección jugando bastantes minutos a pesar de esta circunstancia. La gran exhibición ha llegado este domingo, pero con sus mejores números desde el triple de toda la carrera y las 6,8 asistencias que promedia estaba consiguiendo que los 'Cavs' estén con un récord positivo en este momento (7-4). Están en posiciones de playoff en este buen comienzo de la temporada.

Madurez ideal

Ha pasado de dar sus últimos pasos en la NBA a demostrar que es una estrella de la liga. Cuando llegaba a Cleveland y teniendo en cuenta que es su último año de contrato, todos pensaban en una posible vuelta a Europa. De momento ha aceptado el reto de llevar a otro nivel el proyecto de los jóvenes Cavaliers que han puesto la experiencia de Ricky al servicio de Darius Garland, Collin Sexton, Jarrett Allen y Evan Mobley.

Con 31 años está determinado a seguir siendo relevante y asegurarse un lugar entre los mejores jugadores del mundo. Si sigue a este nivel, no le faltarán ofertas de los equipos aspirantes, aunque sean a la baja para adaptarse a su límite salarial. Quién sabe si puede llevar lejos también a estos Cavaliers, que no tienen techo por su juventud. La mejor noticia en cualquier caso es que en la temporada que menos trascendencia tienen los españoles en la NBA, Ricky Rubio está decidido a dar que hablar.

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