Hecho histórico en la NBA. El quinto partido del playoff entre Orlando Magic y Milwaukee Bucks no pudo desarrollarse como estaba previsto después de que esta última franquicia se negara a disputar el encuentro. El boicot, impulsado por la plantilla, fue una respuesta a los últimos acontecimientos racistas vividos en Estados Unidos. Tras esta decisión, el resto de plantillas optaron por seguir el mismo camino.

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Durante las últimas horas, y con el movimiento del 'Black Lives Matter' aún revolucionando las calles del país, se ha producido un nuevo tiroteo contra un ciudadano negro. Jakob Blake recibió varios disparos por parte de un policía en Wisconsin. Unos hechos que han indignado a gran parte de la ciudadanía y que han llegado a la burbuja de la NBA.

El encuentro entre ambas franquicias debía disputarse a las 22:00 horas. Sin embargo, durante las horas previas al partido y posteriores a los hechos acaecidos en Wisconsin, el rumor de un posible boicot a la competición se había extendido entre jugadores y medios de comunicación. Lo esperado era que Boston Celtics o Toronto Raptors llevaran a cabo esta respuesta, pues lo habían planteado públicamente. Pero, al final, ha sido la plantilla de los Bucks la que ha decidido no salir del vestuario y plantarse.

Lo que hasta el momento solo habían sido habladurías se convirtió en algo real cuando los jugadores de Orlando entrenaban en la pista completamente solos. La plantilla de los Bucks no había hecho acto de presencia para preparar el encuentro. Algo llamativo y que hizo que los jugadores de los Magic regresaran a su propio vestuario.

Los árbitros del Bucks-Orlando Magic conversan Reuters

La situación, con imágenes incluidas, era sorprendente. Ninguno de los dos equipos estaba sobre la pista cuando ya tendría que haber dado comienzo el encuentro. El trío arbitral decidió acudir a buscar a ambas plantillas a los vestuarios, pero solo iban a poder obtener la confirmación: no se iba a jugar. Una decisión histórica y que marca un antes y un después tanto en la NBA como en la lucha contra el racismo en Estados Unidos.

La decisión ha sido apoyada por grandes rostros de la competición como LeBron James. El jugador de los Lakers, vía redes sociales, ha señalado a Donald Trump: "Que le jodan a este hombre. Demandamos un cambio". Antes, tras conocer lo sucedido con Jakob Blake, llegó a destacar: "Los hombres negros las mujeres negras, los niños negros... Estamos aterrorizados".

El rumor del boicot

Fred VanVleet, jugador de los Toronto Raptors, fue uno de los primeros en hablar ante los medios de comunicación de una posible respuesta. No jugar los playoffs y paralizar la competición podría ser una de las maneras de replicar. "Si estuviéramos en un mundo perfecto y todos dijéramos que dejamos de jugar...", llegó a indicar.

El base fue claro: "Pero si vamos a sentarnos aquí a hablar de cambio, en algún punto tendremos que jugarnos los huevos y arriesgarnos a perder algo, y sin hablar de dinero o visibilidad".

La NBA, obligada a actuar

La medida tomada por los jugadores de los Bucks no iba a quedar en un hecho aislado. El resto de jugadores decidieron actuar de la misma manera. No había vuelta atrás y la NBA tenía que intervenir para evitar que se repitieran las imágenes. Y así lo hicieron. Por medio de un comunicado oficial, confirmaron que los encuentros se iban a reprogamar en otra fecha. Una nota que ya se considera histórica al ser la primera vez que los jugadores de la NBA consiguen, gracias a su boicot contra el racismo, paralizar la competición.

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